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Con Magistratura en la mira, votan regalo a abogados
Mario Cimadevilla
El proyecto que promueve el Colegio Público de Abogados de la Capital Federal será votado por el kirchnerismo pero también por senadores radicales ( Mario Cimadevilla) y peronistas (Liliana Negre de Alonso).
La modificación a la ley actual encierra otros planos mucho más decisivos. Uno es el Consejo de la Magistratura. El oficialismo aspira a que la representante de los abogados porteños Adriana Donato, que responde al jefe del Colegio Jorge Rizzo, preste su voluntad para activar cuestiones postergadas que requieren de 9 votos en el plenario. El bloque oficialista ostenta siete votos.
Anoche desde el entorno de Donato confirmaban que la consejera no prestará su voto ni para el concurso destinado a cubrir una vacante en la Cámara Federal de Comodoro Py ni para el que debe repartir cuatro sillas en la Casación Penal federal.
El guiño de la consejera podría llegar o bien en otros concursos o en la Comisión de Disciplina. En tanto desde el Gobierno condicionan esa apoyo a que la reforma de los honorarios se transforme en ley con la sanción de la Cámara de Diputados.
Estas negociaciones agitan intrigas dentro del PRO donde un sector rechaza los contactos que Rizzo (aliado al boquense Daniel Angelici) con el oficialismo. De hecho, hasta el minuto final será una incógnita si los senadores Diego Santilli y Gabriela Michetti votan la ley. Esta última ya habría manifestado su disconformidad.
Un desaire, en plena despedida del Congreso, afectará el vinculo que en los últimos dos años construyeron el Colegio Público y el macrismo que ganaron en cuanta elección se presentaron entre los matriculados porteños.
En realidad esta tensión era fácil de prever. En las primeras semanas tras la elección de Donato, Rizzo reiteraba una y otra vez, en la tertulia radial que anima los sábados, que la consejera no integraría el bloque oficialista ni el opositor, sino que jugaría más bien como un líbero.
Esta táctica irrita a otros consejeros de perfil más crítico al oficialismo como es el caso del senador Ángel Rozas o el mismo abogado Miguel Piedecasas. El primero ha preguntado en más de una oportunidad si es conveniente que Donato participe en los plenarios que el bloque opositor realiza, puntualmente, cada ocaso previo al plenario de la Magistratura.
Pero todo depende del enfoque y de los actores. A fin de cuentas, el juez Luis Cabral era un gran interlocutor con el kirchnerismo hasta que quiso negociar lo innegociable (constitucionalidad del pacto con Irán) y terminó eyectado de la Casación para luego transformarse en una suerte de adalid de los conceptos republicanos.
Tal como quedará en evidencia mañana, la Magistratura ha entrado en un conteo regresivo que perjudica al oficialismo y lo fuerza a movimientos no del todo deseados.

