1 de septiembre 2014 - 00:00

Con negociaciones, largó puja por Casación

Ricardo Lorenzetti
Ricardo Lorenzetti
Se conocieron los aspirantes para cubrir una serie de vacantes en el máximo tribunal penal del país. Se trata de la Casación Penal federal cuyas cuatro vacantes se concursarán en el Consejo de la Magistratura y darán lugar a todo tipo de negociaciones y acuerdos entre jueces y partidos políticos.

El concurso 281 tuvo un inicio incidentado en el Consejo cuando la oposición allí criticó que entre los evaluadores aparecieran los camaristas Alejandro Slokar y Angela Ledesma y el penalista Julio Virgolini.

Slokar y Ledesma
han sido jurados de múltiples concursos a lo largo de todo el país pero el cuestionamiento formal aparece ahora como un efecto de la trascendencia del concurso que deberán evaluar. El examen escrito será a finales de este mes.

Para tener en cuenta: el sorteo de los evaluadores se realizó en presencia de todos los asesores del Consejo con un recipiente de plástico opaco, del estilo tupper, del cual se extrajeron papelitos con los nombres de los jurados. Postales que tienen poco que ver con el discurso de informatización y desarrollos de software que domina al Poder Judicial por estos días.

Entre los aspirantes aparecen candidatos previsibles. El segundo del fiscal José María Campagnoli y exfuncionario Ignacio Rodríguez Varela, abogado Domingo Montanaro (que ha encontrado el principal escollo en su carrera en los exámenes psicotécnicos) y el exjuez Guillermo Yacobucci. Tres aspirantes que sin duda harán un buen escrito pero que tendrán pocas chances al momento de configurar la terna por simpatizar con posiciones de tinte conservador.

Desde la Corte Suprema aparecen dos concursantes: Walter Venditti, de la secretaría de Derecho Penal que dirige Esteban Canevari (cercano a Enrique Petracchi) y Fernando Arnedo que atiende en la vocalía de Ricardo Lorenzetti. En el máximo tribunal existe algún malestar con la última reforma al régimen de concursos que eliminó el examen oral y dejó sólo el escrito como paso previo de la entrevista de los candidatos con los consejeros.

Se anotaron también los abogados de la matrícula Martín Clemente (juega en el juicio oral por la tragedia ferroviaria de la estación Once) y Maximiliano Rusconi (defensor de Carlos Menem), así como también la defensora oficial Pamela Bisserier que en los últimos años ha representado en todos los juicios orales a María Julia Alsogaray.

En tanto los jueces Diego Barrotaveña, Daniel Petrone (Justicia penal ordinaria), Oscar Hergott (fuero penal federal), Javier López Biscayart (penal tributario) y Karina Perilli (fuero penal económico) también integran la nómina de inscriptos en un concurso en el cual el factor más determinante será el tiempo: el kirchnerismo intentará cubrir las vacantes antes de abandonar el poder mientras que los sectores opositores buscarán que la decisión sobre la terna sea de la próxima administración.

El conocimiento de los nombres de los candidatos desató movimientos esperables. La llamada a la oposición se entiende a partir de que el año que viene será todo un desafío, en plena carrera electoral, reunir a los senadores para dar el acuerdo a los jueces en la Cámara alta.

El principal interrogante de esos diálogos es el rol que jugarán los jueces que, en los últimos meses demuestran una vocación de poder y un sentido político que irá in ascenso, especialmente si el titular de ese gremio, Luis María Cabral, resulta electo para la Magistratura a fines de este mes.

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