19 de marzo 2010 - 00:00

Con nueva ley, será 15% más caro contratar personal doméstico

Con nueva ley, será 15% más caro contratar personal doméstico
Tener personal doméstico será cerca de un 15% más caro si se aprueba el proyecto de ley que presentó el 8 de marzo el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, para regular el régimen laboral de este sector. El salario mínimo de una empleada doméstica que no pernocta y trabaja 8 horas por día pasará de $ 1.347,56 a $ 1.500, monto equivalente al salario vital y móvil que establece el Ministerio de Trabajo, según sostuvieron desde las instituciones consultadas. Aunque si a esta cifra se le agregan los casi $ 81,75 que el empleador debe aportar en concepto de contribuciones patronales tras el blanqueo, quien emplee a personal doméstico deberá pagar como mínimo $ 1.581,75 por mes. Asimismo, la cifra es más elevada para algunas categorías. Para las institutrices, amas de llave, mayordomos, damas de compañía y nurses sin retiro la remuneración mínima ascenderá desde los $ 1.846,70 actuales hasta $ 2.131,59 y para aquellos que desempeñen esta actividad con «cama afuera», el sueldo pasará de $ 1.656,72 a $ 1.920,71.

A su vez, la categoría en la que se ubican niñeras y cocineros especializados tendrá, a partir de la sanción de la ley, un piso salarial de $ 1.788,42 desde los $ 1.537,54 actuales para el personal con retiro, y de $ 1.983,57 en vez de los $ 1.713,36 para el personal sin retiro.

Igualmente, el 87% del personal doméstico trabaja actualmente en negro y con salarios que no tienen en cuenta los valores fijados en la resolución del Ministerio de Trabajo. En esos casos, el aumento de los salarios sería de más del 50%. «Gran parte del personal doméstico que trabaja en negro lo hace a cambio de sueldos muy bajos, donde suele pagarse no más de $ 600 por mes a cambio de 40 horas de trabajo a la semana», explicó a este diario Carlos Brassesco, asesor legal del Sindicato de Empleados Domésticos. Para el especialista, la ley pondrá orden a una actividad que tradicionalmente se practica en negro, aunque reconoció que el texto del proyecto cuenta con algunas debilidades. Por ejemplo, sostiene que deberá reconocerse la antigüedad del empleado en su labor, pero no aclara si a la hora de definirla se contemplarán los años trabajados previos al blanqueo. Éste no es un dato menor, ya que será motivo de disputa a la hora de definir las indemnizaciones correspondientes en casos de despido.

Además del derecho a una indemnización por despido igual a la prevista en el régimen general de contratos de trabajo, quienes trabajan en el servicio doméstico podrán, a partir de la sanción de la ley, tomarse la licencia por maternidad percibiendo el sueldo, y tendrán un descanso semanal de aportar regirá sin límites de horas trabajadas, con un mínimo de $ 20 -actualmente sólo se exige a partir de un mínimo de 6 horas semanales-, y la figura del «dador de trabajo» cambiará por la de «empleador», con lo cual deberá identificarse como tal ante la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).

«Lo único que se conseguirá si se aprueba esta ley es que haya un incumplimiento masivo de la norma. Es irrisorio asimilar el servicio doméstico a la misma categoría legal de un trabajador asalariado en una empresa porque las familias contratantes carecen de las capacidades económicas y administrativas que tienen las compañías», opinó Jorge Colina, titular del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA).

Conveniencia

Desde esta institución sostienen que a pesar de que en 2000 se llevaron adelante reformas que simplificaron los procedimientos administrativos para blanquear a los empleados domésticos, además de incentivar la registración con desgravaciones del Impuesto a las Ganancias, sólo se registró al 13% del personal, es decir que aún queda más de 1 millón en negro. «Los que blanquearon personal son los más adinerados, a los que les convenía hacerlo para obtener a cambio un descuento en el Impuesto a las Ganancias. Pero el 80% de los empleadores en el servicio doméstico es de clase media. Para esos hogares hoy resulta imposible pagar un sueldo de $ 1.600 como deberán pagar a partir de la aplicación de la norma», remarcó Colina. Por este motivo, el especialista sostiene que la norma podría llegar a fomentar una ola de despidos y engrosaría los ingresos de la industria del juicio laboral.

Desde el Ministerio de Trabajo niegan las versiones que circulan en el mercado sobre un inminente aumento en los salarios del personal doméstico. Sin embargo, no descartan que deberán analizar los reclamos de los sindicatos que representan a los empleados domésticos si éstos, tal y como prometen, piden el ajuste en los sueldos para equiparar al salario mínimo vital y móvil.

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