25 de noviembre 2015 - 00:00

Con temor a que le condicionen el Gobierno

Cuando el vehículo que conducía a Macri se acercaba a la residencia de Olivos, se agolparon centenares de cronistas y fotógrafos que demoraron la llegada. También se sumaron vecinos y militantes que lo saludaron.
Cuando el vehículo que conducía a Macri se acercaba a la residencia de Olivos, se agolparon centenares de cronistas y fotógrafos que demoraron la llegada. También se sumaron vecinos y militantes que lo saludaron.
 La preparatoria para la reunión de ayer con Cristina de Kirchner (ver nota aparte) Mauricio Macri la vino anticipando en las últimas horas, en especial en lo referido a los temores de resoluciones que tuviera que desandar en lo inmediato una vez que asuma como presidente de la Nación. El electo pensó en propuestas, en una reunión donde el principal opinante fue su futuro jefe de Gabinete Marcos Peña, donde se analizó que en definitiva de todo lo que podría peticionar en Olivos a la mandataria saliente, estaba primero que el Congreso no le vote leyes que pudieran atarlo en algunas cuestiones.

Mientras, el Senado sesionará hoy y Diputados mañana, con un paquete de normas referidas a pliegos y ascensos de jueces como también ascensos de militares (ver nota aparte). En ese combo, el kirchnerismo también pensó en otros temas, quizá de menor atención para el futuro Gobierno pero imprescindibles para algunos, como sancionar una ley de expropiación del porteño Hotel Bauen, ocupado desde hace años por exempleados y que podría transformarse en refugio opositor.

Pero a Macri le preocupa, lo que demuestra reiterándolo cada vez que puede, tener a disposición las renuncias del titular del Banco Central, Alejandro Vanoli, como también del titular de la AFSCA, Martín Sabbatella, y la procuradora general, Alejandra Gils Carbó, para contar con los lugares libres a partir del próximo 10 de diciembre cuando asuma la presidencia de la Nación.

Ayer, mientras anticipaba nombres para ocupar las principales sillas y funciones en el gabinete que está armando (ver nota pág. 5), en una lista que piensa completar hoy y hasta el fin de semana, el presidente electo también se refirió a otras características de su futuro Gobierno.

Macri aseguró que buscará "constitucionalistas" que no sean "amigos ni conocidos" suyos para completar las vacantes en la Corte Suprema de Justicia, pero ayer ingresaron al Senado los pliegos de Eugenio Sarrabayrouse y de Domingo Sesín, propuestos por el oficialismo actual.

"Me han mostrado una larga lista y todavía no hemos elegido los candidatos. Creo que es importante completar esta Corte y tiene que ser una señal por la calidad de las personas a convocar. Tienen que ser personas incuestionables: la única condición que tienen que cumplir es que no sean amigos ni conocidos míos", remarcó Macri, seguramente considerando que Cristina de Kirchner podría no enviar los pliegos que, de todos modos, no tendrían tiempo suficiente para que se transformen en nombramientos, teniendo en cuenta la renovación presidencial del próximo 10 de diciembre y que la aprobación requiere además de dos tercios de las bancas del Congreso.

En octubre pasado el kirchnerismo tuvo que retirar el pliego de Roberto Carlés ante la falta de consenso para su aprobación y propuso al titular del Tribunal Superior de Justicia de Córdoba, Sesín, y a Sarrabayrouse, integrante de la Cámara Nacional de Casación Penal.

Macri busca que el Gobierno saliente, en todo sentido, le evite medidas que comprometan su próxima administración, inclusive nombramientos en organismos externos.

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