La jueza militar Denise Lind exculpó al joven de 25 años de la acusación más grave que podía haberle costado la pena de muerte, aunque el Gobierno de Estados Unidos había descartado que la pena capital fuera una opción. Sin embargo, Manning se enfrenta a una prolongada pena de prisión al ser declarado culpable de 20 de los 22 cargos relacionados con la filtración de una enorme cantidad de cables diplomáticos secretos, registros gubernamentales y registros militares a la página web WikiLeaks (ver pág. 15).
Si Lind, que iniciará las audiencias de sentencia hoy, decide imponer sanciones en los rangos más altos permitidos por los cargos, el soldado podría enfrentarse de hecho a la cadena perpetua, con más de 154 años de cárcel. En tanto, durante la lectura del veredicto, en las afueras de la base militar de Fort Meade hubo manifestaciones de apoyo a Manning, que lleva tres años en prisión por las filtraciones.
Desde Londres, WikiLeaks, la organización de Julián Assange, señaló que la sentencia contra Manning ilustra el "peligroso extremismo de la administración Obama" (ver aparte).
En el mismo sentido se expresó la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF), que consideró que el veredicto de culpabilidad es "peligroso". "Constituye una advertencia para todos los informantes, en contra de los que el Gobierno de Barack Obama está librando una ofensiva sin precedentes que ignora el interés público en sus revelaciones", subrayó RSF en un comunicado.
"Resulta difícil no llegar a la conclusión de que el juicio a Manning pretendía enviar un mensaje: que el Gobierno perseguirá sin cortapisas a quien esté pensando en revelar pruebas de su comportamiento ilegal", afirmó por su parte Amnistía Internacional (AI).
Según los expertos, de haber considerado válido el argumento de colaboración con el enemigo, la jueza habría abierto la puerta a que en el futuro sea punible el proveedor de cualquier información sensible que acabe publicada en internet, entre ellos el extécnico de los servicios secretos, Edward Snowden, quien reveló el ciberespionaje de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA).
Al exculparlo, en cambio, Estados Unidos envió un mensaje a quienes deben definir el futuro de Snowden, que lleva casi un mes en el aeropuerto de Moscú en medio de un limbo diplomático generado por las presiones de Washington a Rusia y otros países a los que pidió asilo político para que lo extraditen a su país natal. Con la condena a Manning, las autoridades estadounidenses pueden jactarse de que el topo tendrá un juicio rápido, justo y sin la posibilidad de una pena de muerte, un requisito impuesto por el Kremlim para entregar al extécnico.
La decisión de la jueza Lind no fue suficiente para la familia del joven soldado que expresó su decepción al tiempo que agradeció "a los miles de personas que apoyaron la causa de Brad, facilitando apoyo financiero y emocional".
El abogado de Manning, David Coombs, calificó el veredicto como una "gran victoria", si bien dejó claro que todavía queda mucho por hacer. "Es un buen día, pero Bradley todavía no está fuera de peligro", alertó.
En tanto, aunque la sentencia quedó a medio camino de lo que esperaba el Pentágono, dos influyentes miembros del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Rogers y el demócrata Dutch Ruppersberger, celebraron el veredicto. "Manning dañó nuestra seguridad nacional, violó la confianza pública, y ahora fue condenado por crímenes de gravedad", indicaron.
| Agencias AFP, DPA, ANSA y EFE, |
y Ámbito Financiero



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