Pese a conocerse que inflación mensual de agosto se disparó al 12,4%, el Directorio del Banco Central decidió mantener sin cambios la tasa de política monetaria en 118% (209% en términos efectivos anuales, TEA), tal como adelantó Ámbito. Luego de las PASO y al mismo tiempo que se realizaba la devaluación del 22% del tipo de cambio oficial, la entidad que preside Miguel Pesce subió la tasa de política monetaria 21 puntos porcentuales hasta el 118% nominal anual y el 209,45% efectiva anual.
- ámbito
- Edición Impresa
Confirmado: pese al salto de la inflación, el Banco Central mantuvo la tasa sin cambios
Los funcionarios explican que la decisión de evitar una nueva suba de los rendimientos en pesos radicó en la consideración de que el salto inflacionario de agosto fue un evento puntual desencadenado por la devaluación y que hacia delante el costo de vida irá ralentizando su ritmo alcista.
Al respecto, en un comunicado, el BCRA sostuvo que la inflación del mes pasado estuvo “impulsada por el traslado a precios de la mayor volatilidad financiera registrada en la segunda mitad del mes y la recalibración del nivel del tipo de cambio oficial”. Y planteó: “No obstante, indicadores de alta frecuencia reflejan una desaceleración del ritmo de incremento del nivel general de precios desde el pico de la tercera semana de agosto, que se habría profundizado en lo que va de septiembre”.
De esta manera, la lectura en el equipo económico es que, si se corrobora la ralentización del IPC, la tasa mensualizada (que hoy se ubica en el 9,7%) volverá a ser positiva y que no tiene mucho sentido sobrerreaccionar con un nuevo incremento en estos momentos. “No vamos a hacer cambios por un mes”, le había dicho a Ámbito una fuente de la autoridad monetaria.
“La política de tasa de interés del Banco Central busca propender hacia retornos reales positivos sobre las inversiones en moneda local, con el fin de preservar la estabilidad monetaria y cambiaria. El BCRA continuará monitoreando la evolución del nivel general de precios, la dinámica del mercado de cambios y de los agregados monetarios a los efectos de calibrar su política de tasas de interés y de gestión de la liquidez”, expresaron.
La política de retornos reales positivos forma parte del programa con el Fondo Monetario Internacional y es una de las pautas que buscó sostener este año el equipo económico para desalentar la dolarización de activos y las presiones sobre la brecha cambiaria.
El escenario planteado por el Ejecutivo y el BCRA tras la devaluación y de cara a las elecciones generales es mantener fijo el tipo de cambio oficial en $350 hasta noviembre. Y luego retomar el crawling peg, la estrategia de microdevaluaciones diarias que mantuvo hasta el 14 de agosto, cuando convalidó el salto cambiario a pedido del Fondo para garantizar la llegada del desembolso de u$s7.500 millones. El dólar mayorista estable es una de las anclas en las que busca apoyarse el equipo de Sergio Massa para que la reducción de la inflación tras el pico de agosto se haga efectiva.

