Las modificaciones que el Senado hizo a Bienes Personales es el proyecto que tiene más urgencia en ser sancionado por los millonarios fondos en juego para Nación y provincias en plena recesión.
Emilio Monzó, Graciela Camaño, Aída Ayala y Omar Perotti
El abrazo del viernes pasado entre diputados y ahora "compañeros" massistas, cristinistas, peronistas y progresistas silvestres no sólo se convirtió en una picardía legítima que le dio a la oposición las dos bancas por la mayoría en esa cámara para el Consejo de la Magistratura, sino que además puso en riesgo la última sesión del año, pensada inicialmente para el miércoles próximo y con un combo de temas que se encontraba, hasta hace 48 horas, en plena negociación. Una ley de ese paquete activó el alerta entre los legisladores: la Cámara baja debe sancionar las modificaciones a la iniciativa de Bienes Personales que realizó el Senado la semana pasada para regalar, en meses recesivos, una millonada de fondos a favor de provincias y Nación.
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"Como en la época de Nerón, Roma se está incendiando y nadie está haciendo algo para apagarlo", sentenciaron anoche fuentes del oficialismo para explicar el pésimo panorama que quedó en Diputados desde la tarde del viernes último. Desde otro sector de Cambiemos aseguraron: "El único proyecto que importa en este momento es el de Bienes Personales, ya que el resto puede esperar. Está difícil y recién el martes habrá una definición, pero lo ideal sería ordenar una sesión especial con un temario muy acotado para sacar esa ley y cerrar el Congreso. Si no, el Ejecutivo va tener que convocar a sesiones extraordinarias por este tema".
Durante el fin de semana, la situación fue desalentadora en la cámara que comanda el peronista con témpera Pro, Emilio Monzó. La oposición se siente ahora en condiciones de empujar cualquier tema -tras la unión para conseguir las bancas del Consejo de la Magistratura- y tiene en agenda, de cara al "intento" de sesión, pedidos para votar el DNU que dinamitó el Fondo Sojero y el desafuero de la legisladora radical Aída Ayala (Chaco), que intenta filtrar el massismo vía Graciela Camaño. La primera cuestión también genera ruido en el Senado, donde el oficialismo duda en solicitar una vez más una sesión especial por temor a las críticas del antimacrismo.
Sin embargo, ese mecanismo sí fue utilizado por Cambiemos en la Cámara alta para tratar mañana el desafuero que solicitó el juez Claudio Bonadio contra la senadora Cristina de Kirchner, procesada a fines de 2017 y con pedido de prisión preventiva por el supuesto encubrimiento a iraníes investigados en la causa del siniestro atentado en la AMIA.
El pedido de sesión especial firmado el jueves pasado fue casi noqueado minutos después de su nacimiento, cuando fuentes del peronismo deslizaron ante Ámbito Financiero que "será el propio oficialismo el que tenga que juntar quórum para dar comienzo al encuentro". Pero detrás del "show" lanzado por Cambiemos -durante el corriente año sólo se mostró interesado en este tema desde lo mediático, más que desde lo parlamentario- subyace otro temor, y es que ese convite sea el último del año. Anoche se sumó Diputados.
Más allá del océano de dudas en ambas cámaras, las reuniones de comisión correspondientes para tratar -a las apuradas- algunos proyectos se mantienen en pie. Por caso, la de Presupuesto y Hacienda de Diputados está convocada para mañana, a las 15, para analizar la modificación de Bienes Personales.
El delirante proyecto -necesario para suplir los pedidos opositores para subsidiar al transporte, entre otras cuestiones- eleva el mínimo no imponible (MNI) a dos millones de pesos. Además, se establece una alícuota progresiva de 0,25%, 0,50% y 0,75% por el valor que exceda al mínimo no imponible. Bajo estos parámetros, quienes excedan el MNI hasta tres millones de pesos tributarán 0,25%. Para los que se encuentren en el parámetro de entre tres millones y hasta $18 millones, la alícuota se incrementará a 0,50%; y a partir de $18 millones se aplicará un 0,75%.
Tras abusivos aumentos de los inmobiliarios en varias provincias, se decidió que la valuación fiscal a utilizar fuese la de 2017 actualizada por inflación o hasta que el organismo federal -creado semanas atrás por decreto y repleto de una insólita burocracia- asuma ese compromiso. En el caso de los inmuebles rurales, se instauró un 0,25% plano, pero Cambiemos quitó en el recinto de Diputados a las personas físicas y dejó a las jurídicas. En este proyecto, el jefe del PJ en el Senado, Miguel Pichetto, logró descartar a las viviendas únicas de hasta $18 millones, motivo del regreso de la iniciativa en segunda revisión a la Cámara baja.
Diputados ni siquiera ubicó para tratar en comisión la "ley correctiva" del Presupuesto 2019 que el Senado aprobó, durante la madrugada del jueves pasado, sobre el impuesto a cooperativas y mutuales, lo cual significaría una dura derrota para el peronista Omar Perotti. El legislador santafesino y el chaqueño Ángel Rozas (UCR) forzaron mayores beneficios en la Cámara alta para los involucrados -hay un límite fino entre quienes compiten en desventaja contra grandes jugadores y los que aprovechan esa excusa para dar créditos a tasas usurarias- pero se quedarán a mitad de camino.
Ante una eventual sesión en Diputados aparecen la ley de alquileres y el pago de Ganancias para jueces. En el Senado, se ubica como iniciativa principal la de financiamiento político.
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