18 de junio 2010 - 00:00

Congreso de EE.UU. mortifica a un jefe de BP

El rostro del CEO de British Petroleum, Tony Hayward, denota el estrés que vivió ante legisladores de EE.UU.
El rostro del CEO de British Petroleum, Tony Hayward, denota el estrés que vivió ante legisladores de EE.UU.
Washington - Legisladores estadounidenses arremetieron ayer contra el presidente ejecutivo de BP, Tony Hayward, en una audiencia cargada de hostilidad en la que lo acusaron de evadir y evitar sus responsabilidades en el peor derrame en la historia del país.

«BP tiene una historia de optar por la vía más sencilla en nombre del todopoderoso dólar», afirmó el legislador demócrata John Dingell durante el encuentro celebrado en el Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes. Hayward, que compareció por primera vez en el Congreso desde el inicio del derrame de crudo en el Golfo de México, a fines de abril, se escudó con frecuencia en el «hay una investigación en marcha», para evadir las críticas.

Del pozo abierto por British Petroleum (BP) en el Golfo de México emite entre 35.000 y 60.000 barriles diarios de crudo (5,5 y 9,5 millones de litros).

El presidente del Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes, Henry Waxman, indicó que un correo electrónico enviado por el ingeniero responsable de la exploración del pozo del Golfo siniestrado es un buen reflejo de la que calificó de «asombrosa» cultura de la autocomplacencia de BP. «A quién le importa, ya está hecho, fin de la historia, probablemente todo saldrá bien», escribió el técnico citado por Waxman tras conocer los riesgos del pozo.

Recuperar la vida

Hubo también quien utilizó las propias palabras de Hayward en su contra. «A nosotros también nos gustaría recuperar nuestra vida», dijo el legislador Bart Stupak en referencia a la reciente y polémica afirmación de Hayward de que quería que el derrame del Golfo acabara para poder así «recuperar su vida».

Stupak señaló que el directivo de BP probablemente verá cumplido su deseo y, además, se llevará un sustancioso paquete de compensación. Por el contrario, afirmó el legislador, los estadounidenses tendrán que afrontar las «terribles consecuencias» del comportamiento «temerario» de BP.

Hayward, que mantuvo silencio durante la primera hora de la audiencia sentado solo frente a una mesa desde la que escuchaba los comentarios de los legisladores, aseguró durante su testimonio estar «devastado» por lo ocurrido.

Pese a que el tono crítico fue dominante no faltó quien mostrase solidaridad con BP, como el legislador republicano de Texas Joe Barton que acusó al Gobierno de Barack Obama de una «extorsión de u$s 20.000 millones» al exigir a BP que aporte esa cantidad al fondo de compensación. La Casa Blanca respondió que Barton «parece estar más preocupado por las grandes corporaciones que causaron este desastre que por los pescadores, los dueños de pequeñas empresas y las comunidades cuyas vidas han sido devastadas por la destrucción».

Agencias Reuters, EFE y DPA

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