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Congreso: la reforma judicial de Cristina se cocina a fuego lento
Cristina de Kirchner anunció una nueva reforma al Consejo de la Magistratura. La última fue en 2005 cuando era senadora por Santa Cruz.
La preocupación de Cristina de Kirchner por el Consejo de la Magistratura es constitutiva. En 2005 impulsó su reforma como senadora y en 2007, al asumir la presidencia ante la Asamblea Legislativa, con Julio Cobos como vicepresidente, hizo referencia al debate parlamentario de dos años atrás: "Recuerdo los argumentos de muchos opositores y de los medios de comunicación, que no son lo mismo pero a veces se parecen bastante. Y quiero decirles que aquellas profecías que se desgranaron en radio, en televisión, en ríos de tinta acerca de que íbamos a manipular la Justicia o perseguir a los jueces probos, resultó desestimada, no por otros discursos, sino por la realidad, por la práctica concreta de un nuevo Consejo de la Magistratura que por primera vez es presidido por un académico que precisamente no es de nuestro partido, y que además, a iniciativa de una consejera oficialista y con la aprobación de todos sus miembros, por primera vez los argentinos vamos a conocer las declaraciones juradas de los hombres y mujeres que deciden sobre nuestra vida, libertad y patrimonio".
Pese a la preocupación presidencial, el proyecto no estaría todavía terminado. Anoche al menos tres legisladores nacionales del kirchnerismo que integran las Comisiones de Justicia y Asuntos Constitucionales en el Congreso, deslizaban que su contenido se terminaría de pulir en el Ministerio de Justicia de Julio Alak. El oficialismo legislativo todavía no se recupera de la batalla en sesiones extraordinarias donde se convirtió en ley el Memorando de Entendimiento con Irán. Los 33 senadores propios del bloque que conduce Miguel Pichetto en la Cámara alta alcanzan, con un par de aliados, para blindar el quórum propio. Por eso el paquete de proyectos presidenciales ingresaría por esa Cámara. En Diputados el escenario es más fangoso. Agustín Rossi padeció la semana pasada, justo el día de la sesión, el portazo de María Eugenia Bielsa en Santa Fe. El jefe de bloque, cuyo mandato vence en diciembre, nunca perdió una votación, ni siquiera tropezó con la Resolución 125 de retenciones móviles, que cayó en el Senado con el voto no positivo de Cobos. Pero su bancada, depurada, tiene un poder de fuego que llega a los 110 diputados incondicionales. Son 20 voluntades menos de los 129 legisladores imprescindibles para lograr el quórum.
A ese panorama, se suma el año electoral. Las sesiones caen en cantidad estrepitosamente y los legisladores se dedican a hacer campaña en sus distritos. Las primarias abiertas simultáneas y obligatorias se realizarán el segundo domingo de agosto. Las Cámaras sesionarían hasta junio cuando se inscriben alianzas y candidaturas para dar lugar al sopor parlamentario de cada año electoral.


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