Congreso: PJ bíblico lanza lema de Isaías para evitar guerra

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• EL JUSTICIALISMO UBICÓ TROPA DE ÉLITE EN DELICADAS COMISIONES DE CONTROL
“Venid ahora y razonemos”, rezan los bloques que comandan Miguel Pichetto en el Senado y Pablo Kosiner en Diputados en previa de sesiones.

"Venid ahora y razonemos -dice el Señor- aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; aunque sean rojos como el carmesí, como blanca lana quedarán". El inicio de la cita bíblica del profeta Isaías, que fue uno de los latiguillos preferidos del exsenador demócrata y luego presidente Lyndon Baines Johnson para acordar leyes en el Senado norteamericano, fue succionado por el PJ y lanzado al PRO para evitar guerras innecesarias durante el corriente año en el Congreso, tras las primeras tropelías que cometió el oficialismo desde el inicio de las sesiones ordinarias.

Por las dudas, el PJ que comandan Miguel Pichetto -delegado premium de gobernadores- en el Senado y Pablo Kosiner en Diputados armaron su "tropa de élite" para enfocar lupa en dos cuestiones principales: las cuentas del Gobierno de Mauricio Macri y la realización de los acuerdos entre Casa Rosada y las empresas del régimen de Participación Público-Privadas (PPP), diamante virtual que Cambiemos intenta germinar para gatillar un boom de obras de infraestructura.

Ayer se integraron las comisiones bicamerales Mixta Revisora de Cuentas y la de control de PPP. En la primera, el PRO le ganó la puja al PJ y ubicó allí como presidente al diputado Álvaro González, tal como adelantó Ámbito Financiero el martes pasado. Sin embargo, ese cuerpo tendrá de vice al cizañero senador José Mayans y a Pichetto como vocal. En la segunda, en tanto, el justicialismo se quedó con el timón y se lo cedió al diputado Diego Bossio, pero de segundo aterrizó el titular provisional de la Cámara alta, Federico Pinedo.

Después del desquiciado "hot summer" de sesiones extraordinarias de diciembre pasado, el PJ creyó en que el Gobierno había entendido el mensaje de no revolear más leyes y con quinta a fondo. La respuesta fue el mega DNU desburocratizador en temporada estival que atragantó incluso a los propios oficialistas. Las mejores defensas sobre esta cuestión, al menos desde lo discursivo, no aparecieron desde las usinas PRO sino a través de la Unión Cívica Radical que tanto agrada a Nicolás Massot. La embestida opositora derivó luego en tres proyectos de ley del oficialismo para reemplazar esa situación que se discuten por estas semanas en Diputados-

El PJ aprovechó la patinada del PRO para frenar, al menos por unas semanas, la ley de Mercado de Capitales. Desde el Senado, el justicialismo introdujo cambios y la iniciativa, que se votará en esa Cámara el miércoles próximo, volverá en segunda revisión a Diputados. Allí, las heridas en el oficialismo por el cierre de comisiones aún perduran y derivarán en el mediano plazo en feroces internas, como por ejemplo, en los legisladores cordobeses.

Más allá de las ventanillas que se abrieron desde lo social con los debates sobre aborto y paridad salarial, el peronismo espera en retaguardia la disección de leyes para reformar el campo laboral, el nuevo intento aplicar la Boleta Única Electrónica (BUE) y la delicada ley de extinción de dominio que solicitó Macri el 1 de marzo pasado, durante la Asamblea Legislativa de apertura de sesiones ordinarias.

Inversores políticos del PRO en el Congreso se preguntan, a esta altura, por la gravedad en cuanto a acordar con el justicialismo, que durante dos años acompañó la mayoría de los proyectos sensibles de Casa Rosada. "Si Horacio -Rodríguez Larreta, jefe de la Ciudad de Buenos Aires- y María Eugenia Vidal -gobernadora de la provincia de Buenos Aires- arreglan con los peronistas y nadie les dice nada", destacó un cabalgador amarillo a este diario.

Esa situación se licúa en el Congreso pese a la buena voluntad del presidente de Diputados y peronista con témpera PRO, Emilio Monzó; o del ministro del Interior, Rogelio Frigerio. El congelamiento de las relaciones sin guerras apuntan al jefe de Gabinete, Marcos Peña.

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