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Conmoción en EE.UU.: el jefe del FBI echado iba a ampliar su investigación del Rusia-gate
La decisión del presidente desató una crisis que llevó a analistas a plantear interrogantes sobre el futuro político del país.
Marioneta. Decenas de personas protestaron ayer en frente a Casa Blanca contra la decisión del presidente Donald Trump de despedir al jefe del FBI, James Comey.
Su destitución, además, del jefe del FBI se produjo un día antes de que el Presidente recibiera al canciller ruso , Serguéi Lavrov (ver nota aparte).
En medio de ese clima espeso, los legisladores demócratas comenzaron a presionar por la designación de un fiscal especial independiente para que investigue en profundidad el llamado "Rusia-gate". El líder de la bancada republicana del Senado, Mitch McConnell, salió al cruce de esa ofensiva y advirtió que eso puede "obstaculizar" las averiguaciones que ya están en marcha.
Además, McConnell cuestionó que los demócratas estén criticando el despido de Comey cuando ellos mismos "criticaron repetidamente" al ya exjefe del FBI por haber reabierto la cuestión de los emails clasificados enviados por Hillary Clinton desde una cuenta privada, y por lo tanto vulnerable, a pocos días de los comicios del 8 de noviembre.
La senadora demócrata Dianne Feinstein, presidenta de la Comisión de Justicia de la cámara alta, reclamó en un comunicado el nombramiento de "un fiscal independiente que supervise la investigación sobre Rusia" y dijo que planea trabajar al respecto con el senador Richard Blumenthal.
Blumenthal fue ayer el blanco de las críticas de Trump, quien lo acusó en Twitter de ser "uno de los mayores fraudes militares de la historia" del país, en referencia a una vieja controversia sobre su papel del legislador en la guerra de Vietnam.
Trump buscó ayer defender su decisión tras una reunión en la Casa Blanca con Henry Kissinger. Según él, Comey "no estaba haciendo un buen trabajo. Muy simplemente, eso, no estaba haciendo un buen trabajo".
Preguntado por si el tema de Comey afectó a la reunión que mantuvo con Lavrov, repondió: "No, en absoluto".
"¡Los demócratas dijeron algunas de las peores cosas sobre James Comey, incluyendo el hecho de que debería ser despedido, pero ahora juegan a estar tristes!", dijo, asimismo en Twitter.
Según él, el funcionario depuesto "perdió la confianza de casi todo el mundo en Washington, tanto republicanos como demócratas". "¡Cuando las cosas se calmen, me lo agradecerán!", agregó Trump, que dio garantías de que Comey "será reemplazado por alguien que hará un trabajo mucho mejor, devolviendo el espíritu y el prestigio del FBI".
| Agencias EFE, DPA, Reuters, AFP y ANSA |


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