29 de abril 2016 - 00:00

Conmoción por un ataque aéreo a un hospital en Siria: hay 27 muertos

Niños muertos y una enorme devastación, portales de la atormentada Alepo de los últimos días. La segunda ciudad y capital económica de Siria se ha convertido en un campo de batalla crucial entre las fuerzas del régimen y varios grupos rebeldes.
Niños muertos y una enorme devastación, portales de la atormentada Alepo de los últimos días. La segunda ciudad y capital económica de Siria se ha convertido en un campo de batalla crucial entre las fuerzas del régimen y varios grupos rebeldes.
Damasco - Al menos 27 personas, entre ellos niños, mujeres y un pediatra que era considerado el último de la ciudad, murieron en un hospital pediátrico de Alepo, en el norte de Siria, debido a un bombardeo atribuido al régimen de Bashar al Asad.

Los rescatistas hablaban además de unos 50 heridos en el ataque de la clínica, un importante centro de atención infantil de la capital económica del país, ocurrido en la noche del miércoles.

Según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, los ataques causaron al menos 27 muertos, entre ellos tres niños, así como el último pediatra que aún trabajaba en el barrio de Al Sukari.

El director del grupo ligado a la oposición al Al Asad, Rami Abdel-Rahman, dijo que el hospital Al Quds ya sufrió catorce ataques aéreos pese a la tregua oficialmente vigente desde fines de febrero.

Médicos sin Fronteras (MSF), que prestaba apoyo profesional al nosocomio y que habló de 14 pacientes y médicos fallecidos, indicó a través de su director de MSF en Siria, Muskilda Sankada, que "este terrible ataque destruyó un hospital imprescindible de Alepo y uno de los centros pediátricos más importantes de la zona".

Activistas locales hablaron incluso de 50 víctimas fatales.

La oposición acusó al régimen de Al Assad y a sus aliados rusos de haber perpetrado el ataque.

Un representante militar sirio negó que la clínica haya sido bombardeada por aviones del Gobierno, informó la agencia estatal Sana. El Ministerio de Defensa en Moscú rechazó, entretanto, las versiones que indican que hubo aviones de combate rusos involucrados en el ataque, indicó la agencia Interfax.

Sin embargo, Estados Unidos hizo suya la versión de la autoría del régimen y el secretario de Estado, John Kerry, le reclamó a Moscú que asuma "con urgencia" su "responsabilidad" y que presione a su aliado para que deje de violar la tregua.

"Estamos indignados por los ataques de ayer en Alepo en el hospital de Al Quds apoyado tanto por Médicos sin Fronteras como por el Comité Internacional de la Cruz Roja, que mató a docenas de personas, incluidos niños, pacientes y personal médico", afirmó Kerry en un comunicado.

"Aunque estamos tratando aún de recabar datos sobre las circunstancias del ataque, parece haber sido un bombardeo deliberado sobre una conocida instalación médica y está en la línea del atroz historial del régimen de Al Asad de atacar ese tipo de lugares y de equipos de emergencia", agregó.

En tanto, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, condenó el hecho, al que calificó de "imperdonable". "Debe haber responsables para estos crímenes", agregó en un comunicado.

Por su parte, el Gobierno sirio exigió a Naciones Unidas que condene los "ataques terroristas" en Alepo (norte) y otras partes del país y que adopte medidas contra los Estados que respaldan el terrorismo.

La Cancillería siria recordó, en ese sentido, que "el enorme apoyo prestado por Turquía, Arabia Saudita, Qatar y otros países al Frente al Nusra (filial siria de Al Qaeda), el Ejército del Islam, el Ejército Libre Sirio, los Libres de Sham y otros grupos terroristas es el motivo de estos ataques continuos".

Según los equipos de rescate, el bombardeo alcanzó también algunos edificios cercanos en los que se encontraba alojado personal sanitario. Aún hay personas desaparecidas bajo los escombros.

Imágenes de video muestran los frentes destruidos de los edificios, el incendio, y a los rescatistas sacando cadáveres y heridos.

Según analistas, los ataques contra hospitales o centros sanitarios se convirtieron en una táctica de guerra en Siria. En un ataque en febrero contra al menos cinco hospitales y dos escuelas murieron casi 50 personas, según Naciones Unidas.

Alepo es considerado un importante campo de batalla en el conflicto que se extiende ya por cinco años. La ciudad es controlada en parte por unidades de Al Asad, y en parte por grupos rebeldes. El régimen intenta bloquear la última ruta de abastecimiento de los rebeldes para cercarlos.

Agencias DPA, EFE y ANSA

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