15 de julio 2013 - 00:00

Conmueve a EE.UU. absolución por un supuesto crimen racial

La absolución de un policía hispano por la muerte de un joven negro en Florida desencadenó ayer protestas en varias ciudades de EE.UU., entre ellas Nueva York (arriba). El acusado, George Zimmerman (derecha), alegó haber actuado en defensa propia, pero podría enfrentar nuevos cargos.
La absolución de un policía hispano por la muerte de un joven negro en Florida desencadenó ayer protestas en varias ciudades de EE.UU., entre ellas Nueva York (arriba). El acusado, George Zimmerman (derecha), alegó haber actuado en defensa propia, pero podría enfrentar nuevos cargos.
Washington - La absolución de George Zimmerman, acusado de haber matado al joven negro Trayvon Martin, multiplicó ayer las protestas en Estados Unidos y reabrió el debate sobre el racismo, mientras entidades pro derechos civiles presionan al Departamento de Justicia para que presente cargos federales contra el exvigilante de origen hispano.

En medio de un clima de tensión, el presidente Barack Obama instó ayer a todos los estadounidenses a que hagan "una reflexión tranquila" sobre el caso del adolescente negro asesinado.

En un comunicado emitido por la Casa Blanca, el mandatario pidió respeto a la petición de los padres de Martin, quienes llamaron a la calma.

"La muerte de Trayvon Martin fue una tragedia. No sólo para su familia o para cualquier comunidad, sino también para los Estados Unidos", afirmó el presidente.

"Sé que este caso ha suscitado fuertes pasiones. Y a raíz de la sentencia, sé que esas pasiones pueden incrementarse. Pero somos una nación de leyes y un jurado ha hablado. Ahora les pido a todos los estadounidenses que respeten el llamado a la reflexión tranquila de dos padres que perdieron a su hijo pequeño", agregó Obama.

El presidente añadió que "debemos preguntarnos si estamos haciendo todo lo posible para detener la ola de violencia armada que acaba con demasiadas vidas en todo el país de manera diaria. Debemos preguntarnos a nosotros mismos, como individuos y como sociedad, cómo podemos prevenir futuras tragedias como ésta. Como ciudadanos, eso es un trabajo para todos nosotros. Ésa es la manera de honrar a Trayvon Martin".

En tanto, el secretario de Justicia y fiscal general de Estados Unidos, Eric Holder -el primer afroamericano fiscal general de la historia norteamericana-, afrontaba una decisión crucial sobre si presenta o no cargos federales en contra del acusado de 29 años, declarado el sábado en Florida "no culpable" por un jurado que emitió su veredicto de forma unánime.

La Asociación Nacional para el Avance de la Gente de Color (NAACP), la organización de derechos civiles más antigua del país, y otros grupos humanitarios presionan a Holder para que lo lleve a cabo.

El presidente de la NAACP, Ben Jealous, señaló en un comunicado que no se trata solamente de justicia por la muerte del joven negro de 17 años sino que "se trata del más fundamental de los derechos civiles: el derecho a la vida".

El también líder de derechos civiles en Estados Unidos, el reverendo Jesse Jackson, exigió, por su parte, que el Departamento de Justicia "intervenga" y "lleve esto a otro nivel". En tanto, fuentes cercanas a Holder se limitaron a afirmar que seguirán estudiando el caso.

Tras algo más de 16 horas de intensas deliberaciones, el jurado de Florida, compuesto por seis mujeres, alcanzó el sábado un veredicto unánime de "no culpable" para ambos cargos y lo entregó por escrito a la jueza encargada del caso, Debra Nelson. La absolución de Zimmerman provocó inmediatamente varias manifestaciones en distintas ciudades estadounidenses, desde Nueva York a California. Pese a que la mayoría de las manifestaciones de la madrugada de ayer fueron pacíficas, como en Los Angeles, San Francisco o Sacramento (California), se tornaron violentas en la ciudad de Oakland, donde la Policía reportó rotura de ventanas y mobiliario urbano, así como pequeños incendios en las calles.

Algunos del centenar de manifestantes atentó contra uno de los coches de las fuerzas de seguridad, mientras que el diario The Oakland Tribune sufrió roturas en algunas de las ventanas de sus oficinas, informó el propio periódico.

Zimmerman, un exvigilante voluntario, sostuvo siempre que en febrero de 2012 disparó en defensa propia contra Martin, quien regresaba de noche a la casa de la pareja de su padre y caminaba por la urbanización de la población de Sanford, en el centro de Florida, con la capucha de su buzo puesta.

La versión de Zimmerman sobre su actuación en defensa propia se fundamenta en que, asegura, Martin le pegó un puñetazo en la nariz, lo empujó y, al caer al suelo, el muchacho se sentó sobre él y comenzó a pegarle y a golpearle la cabeza contra el suelo, por lo que tuvo que dispararle.

El caso tuvo una gran repercusión mediática en Estados Unidos y reabrió el debate en torno de la desigualdad racial, los derechos civiles y el uso de armas en legítima defensa, con las principales cadenas de televisión retransmitiendo en directo el juicio.

Hace un año, grandes protestas se produjeron después de que se supiera que la Policía de Sanford (Florida) no había arrestado a Zimmerman por considerar que no había pruebas que contradijeran su declaración.

Agencias EFE, ANSA y DPA, y Ámbito Financiero

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