8 de diciembre 2014 - 00:00

¿Consuelo? Para Obama, EE.UU. es menos racista que hace cincuenta años

El presidente estadounidense, Barack Obama, insistió en una entrevista que será televisada hoy, en que el “racismo no puede solucionarse de un día para otro porque tiene profundas raíces históricas”.
El presidente estadounidense, Barack Obama, insistió en una entrevista que será televisada hoy, en que el “racismo no puede solucionarse de un día para otro porque tiene profundas raíces históricas”.
 Washington y Nueva York - El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró ayer, en el marco de las protestas que se registran en varias ciudades desde hace más de una semana por diferentes casos de absoluciones de policías blancos que asesinaron a negros desarmados, que "las cosas son mejores que hace 50 años" en referencia con los problemas raciales del país.

"Es algo que no se resolverá de un día para otro, es algo que tiene raíces profundas en nuestra sociedad, en nuestra historia", consideró Obama en una entrevista con la emisora televisiva BET, con un público mayoritariamente afroamericano, de acuerdo con un estracto difundido ayer.

" Lo que nos ayudará a resolverlo es entender que, más allá de lo dolorosos que son estos casos, no son comparables con lo que ocurría hace 50 años. Si les preguntan a sus padres, abuelos, les dirán que las cosas son mejores ahora, no buenas, sino mejores", afirmó.

El resurgir del debate por la discriminación racial y la brutalidad policial contra las minorías fue consecuencia de una seguidilla de fallos judiciales que absolvieron a policías blancos que asesinaron a hombres negros que, en todos los casos, iban desarmados. Se sumó, además, el caso de un niño de 12 años que murió en un parque de Cleveland, donde jugaba con un arma de juguete, tras recibir disparos de un oficial.

En ese contexto, Bill de Blasio, alcalde de Nueva York, una de las ciudades con más protestas tras el caso Eric Garner, dijo ayer que la distancia entre la Policía y la población es un "problema fundamental" para el país que hay que resolver. "Debemos hablar abiertamente sobre la histórica dinámica racial, que es la base del problema", agregó.

El alcalde demócrata anunció la semana pasada una vasta reforma policial como primera medida.

Nueva York se preparaba al cierre de esta edición para la quinta jornada de protestas tras la no imputación del policía blanco que ahorcó a Garner, un hombre asmático que suplicó que lo dejaran respirar durante su arresto por el supuesto delito de venta ilegal de cigarrillos. También se esperaban manifestaciones en Chicago, Filadelfia, Miami y Minneapolis.

Ayer por la madrugada, se registraron en tanto choques entre manifestantes y la Policía en Berkeley, donde quienes protestaban lanzaron objetos y quebraron vidrios de locales comerciales que fueron saqueados, y en Seattle. En total hubo 13 arrestos.

La jornada estuvo marcada por el funeral en Brooklyn (sureste de Nueva York) de Akai Gurley, de 28 años, quien murió de un balazo disparado por un oficial blanco en las escaleras de un complejo habitacional de ese barrio el pasado 20 de noviembre.

El caso de Gurley, que era "totalmente inocente" según admitió el jefe de la Policía de Nueva York, se suma al de Garner y al de Michael Brown quien falleció tras recibir seis balazos de un agente -que no será juzgado gracias a un fallo de un gran jurado- en Ferguson, Misuri.

Agencias DPA, Reuters y AFP

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