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Contacto en Ginebra, escenario de último intento de pacto CGT
Juan Carlos Schmid
Martínez, que en las últimas semanas abandonó su pregonada neutralidad para volcarse a la candidatura del metalúrgico Antonio Caló como sucesor de Moyano, apelará a sus dotes diplomáticas para transmitir el mensaje de la oposición: si el actual líder de la CGT depone sus aspiraciones, se le garantizará un espacio destacado en una futura conducción, en la que podrá ubicar a sus hombres de confianza.
El líder de la UOCRA, a pesar de su enfrentamiento ya abierto con Moyano, devolverá con su postura negociadora la gentileza que le dedicó el camionero al avalar su participación como representante máximo de la central sindical en la conferencia anual de la Organización Internacional del Trabajo, en Ginebra. Al resto de la comitiva el líder de la CGT la bajó con un pie casi en el avión y en su lugar puso a Schmid como segundo, detrás de Martínez.
Ambos dirigentes intentarán un acuerdo, que sin embargo en ambos sectores reconocen como improbable. Sobre todo, porque implicaría la renuncia de Moyano a un tercer mandato, algo que ni en público ni en privado dio señales de analizar. De su lado está que los «gordos» de los grandes gremios de servicios y los «independientes», como Martínez, Andrés Rodríguez (estatales de UPCN) y José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), todavía no alcanzaron unanimidad para postular a Caló o, como pretende el gastronómico Luis Barrionuevo, crear un triunvirato con representación de todos los sectores.
Del lado de Moyano, sin embargo, cuentan una versión distinta del contacto en Ginebra. Alegan que Martínez no querrá resignar la exposición internacional que obtuvo en los últimos años y que, de no prosperar la unidad de criterio en la oposición, se pasará en definitiva a las filas del camionero.
Mientras tanto, por la tarde habrá una reunión de «gordos», «independientes» (menos Martínez), exaliados de Moyano como Omar Viviani (taxistas) y Horacio Ghilini (docentes privados) y un representante de los gremios industriales, sea la UOM o de los mecánicos del SMATA. Por los «gordos» irán Armando Cavalieri (Comercio), Carlos West Ocampo (Sanidad) y Oscar Lescano (Luz y Fuerza). En principio se pactó para las 17 en UPCN, aunque por la noche los dirigentes pusieron en duda el lugar y dijeron que se decidirá a último momento para evitar guardias periodísticas.
Discutirán sobre dos ejes: en lo inmediato, la firma de una impugnación -la misma que presentaron sin éxito ante la CGT- para llevar al Ministerio de Trabajo y forzar así la intervención oficial en la interna. Buscarán la suspensión del Congreso del 12 de julio, en Ferro, para obligar a Moyano a sentarse en una mesa conjunta de negociación. Y en segundo término debatirán el tipo de conducción que auspiciarán en lugar del camionero.
En cualquier caso, la hipótesis más firme de los opositores es que habrá un congreso paralelo del que surgirá un jefe o tres, y que esperan será validado por la cartera laboral. Tomaron literalmente las palabras de la viceministra de Trabajo, Noemí Rial, quien el domingo último dijo por radio que de llegar una impugnación a la cartera laboral será su obligación analizarla y, eventualmente, tomar una decisión que podría desembocar en la suspensión del congreso.


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