Arrancó en positivo (el Dow). A la media hora perdía un 1,37%, a la una de la tarde ganaba un 0,35%; desde entonces, unas seis veces volvió a ingresar a territorio perdedor para recuperarse de nuevo rápidamente y desbarrancarse definitivamente unos minutos antes de las tres de la tarde, terminando la última rueda del mes/trimestre en 9.712,28 puntos o un 0,31% debajo del cierre del martes. Podríamos intentar explicar lo ocurrido, asociando a cada movimiento alguna noticia: las buenas ganancias de Niké y Jabil Circuit, la revisión alcista del PBI del segundo trimestre, el reporte de empleo ADP que vio crecer el número de desocupados, el índice de los gerentes de compra en Chicago casi seis puntos inferior a lo esperado. Nuestra habitual cantinela del dólar esta vez no nos sirve, ya que la moneda norteamericana retrocedió un 0,3% ante las principales divisas, y los commodities avanzaron un 2,9% con el petróleo ganando un 5,7% (u$s 70,61 por barril) y el oro un 1,5% (u$s 1.009 por onza).
Es posible que el quiebre de la habitual relación inversa entre acciones y moneda tuviese que ver con el cierre del trimestre, que dio como resultado casi 1.800 millones de acciones transadas en el NYSE. Ya que estamos en este tema, veamos los números finales del trimestre/mes: el Dow quedó ganando un 14,98%/2,27%; los commodities, subiendo un 3,85%/0,6%; el petróleo sumó un 1,03%/0,93%; el oro, un más significativo 8,73%/5,92%; la tasa de 10 anos retrocedió un 21,2/9,2 puntos básicos, al 3,309%; la tasa de dos años cayó 15,7/1,6 puntos básicos al 0,968% y el dólar se desvalorizó un 4,36%/1,9% ante el euro y un 6,92%/4,06% ante el yen.
Como pocas veces hemos visto en el pasado, no se puede entender lo que pasa en el mercado bursátil si no seguimos lo que está pasando en los demás mercados financieros, dada la escasísima presencia de inversores individuales y los excesos de liquidez en mano de los intermediarios.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario