"Necesito esa garantía para llevarles a los muchachos en la asamblea y evitar más presión de las bases", fue el argumento -un clásico del sindicalismo tradicional- que expuso el líder de la UTA, Roberto Fernández, durante una charla ayer mismo con un funcionario. Una vez que se le aseguró ese pago parcial, equivalente a casi la mitad de los compromisos asumidos por el Ejecutivo al cierre de la paritaria salarial de larga distancia, el dirigente guió la asamblea del sindicato hacia la no adhesión a la huelga de las centrales opositoras.
El debate con los funcionarios se había extendido durante toda la semana. El lunes, como informó este diario, Fernández había mantenido un encuentro con el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich. El chaqueño le garantizó entonces que se cumplirían los desembolsos, y hasta deslizó que el Gobierno podría analizar una propuesta de los gremios del transporte respecto del Impuesto a las Ganancias: la idea es que los viáticos no se computen como parte del salario, de modo tal de eximir esos montos del tributo.
En reserva, los funcionarios admitieron que tendrá pocas chances de prosperar esa iniciativa, por entender que los viáticos no están sujetos a rendimiento por parte del trabajador, sino que son montos permanentes y que forman parte del ingreso mensualizado. Por lo tanto, a juicio de la AFIP, el dinero debe ser tomado como parte del salario y sometido al pago de Ganancias.
A los $ 45 millones en subsidios, el Gobierno deberá agregar en el corto plazo los otros montos pactados: hasta 35 millones de pesos a las empresas de larga distancia como compensación por las rutas en las que compiten con Aerolíneas Argentinas (a precios similares), y 15 millones más por la obligación de las compañías de transportar gratis a discapacitados.
Otro argumento que sostuvo el Ejecutivo esta semana para disuadir a Fernández de sumarse al paro son los cerca de 25 millones de pesos que cada mes el Ministerio de Trabajo distribuye entre las empresas de corta y larga distancia en concepto de subsidios Repro, que van de manera directa a los salarios de los choferes de compañías que alegan tener problemas financieros.
| M.M. |

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