Nueva York - Los bancos estadounidenses obtuvieron muchos miles de millones de dólares en las últimas semanas a través de la venta de acciones a inversores, pero aún no hay un consenso sobre si éstas son buenas compras o una tontería. Los temores a crecientes pérdidas crediticias, quiebras e incluso nacionalizaciones como las implementadas en el Gobierno de George W. Bush del año pasado parecen haber quedado atrás y las compañías de servicios financieros consiguieron vender más de u$s 34.000 millones en acciones comunes, según datos de Thomson Reuters; u$s 26.200 millones de ellos en los 13 días que siguieron al anuncio de los resultados de las pruebas de tensión a los bancos más grandes.
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Goldman Sachs, Morgan Stanley y Citigroup están entre las más de 30 instituciones financieras que acudieron a los mercados de capital con ofertas que tuvieron un exceso de demanda. Bank of America, el mayor banco de consumo y la institución con el mayor déficit de capital según las pruebas de tensión, recaudó esta semana u$s 13.500 millones.
Sin embargo, algunos inversores dudan de por qué la gente ha vuelto a enamorarse de los bancos, cuando los mercados y la economía siguen inestables.
«No lo comprendo. Nos encontramos con un mercado que se está desapalancando, márgenes para bajar y activos sobrevalorados», señaló Matt Paschke, administrador de cartera de Leuthold Weeden Capital Management, que supervisa u$s 3.200 millones en activos. «No es un área que nos interese desde la perspectiva de recompensa y riesgo. Aún hay riesgo en este mercado», añadió.
«Pienso que, en la mayoría de los casos, es prematuro poner dinero. Porque tendremos varios años de pérdidas bastante severas en el sector bancario», dijo Whitney Tilson, fundadora del fondo de cobertura T2 Partners. De hecho, Tilson advierte que el dinero fácil que generó el repunte de las acciones bancarias ya puede haberse recogido. Parte fue ganado por T2, que vendió Wells Fargo cuando la acción se desmoronaba, luego la compró cerca de sus mínimos y obtuvo ganancias en su repunte.
Entonces, ¿quién está comprando todas estas nuevas acciones? «Parte de la demanda proviene de los fondos de cobertura con posiciones cortas, que usan estas ofertas para cubrirlas», indicó Mark Fitzgibbon, jefe de investigación del banco de inversión Sandler O'Neill + Partners. «Parte viene de administradores de dinero institucional que sienten que hemos salido del fondo y ahora buscan estas acciones», complementó.
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