Lo más atractivo de este thriller es el enfrentamiento de Harrison Ford y Gary Oldman, como dos magnates cibernéticos que se odian a muerte. Pero el protagonista es Liam Hemsworth, como un joven genio obligado por su jefe Oldman a practicar espionaje industrial contra su archienemigo. El joven héroe enamora a la bella ejecutiva Amber Heard para lograr sus fines. En un momento se da cuenta de que está yendo por el mal camino y trata de negarse a seguir espiando, y aquí es donde la película no logra convertirse en un auténtico policial y se limita a ser una pobre imitación liviana de "La conversación" de Coppola con los toscos equipos se sonido de otrora reemplazados por las múltiples posibilidades de la tecnología actual A favor de la película se puede decir que nunca aburre y que el tema es original
| D.C. |



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