Por su delación en el caso de sobreprecios y desvíos de fondos, el exdirector de Petrobras Paulo Roberto Costa obtuvo el arresto domiciliario, que podrá cumplir en su casa en la periferia lujosa de Río de Janeiro utilizando una pulsera electrónica. Además, devolverá 29 millones de dólares que ganó con los sobornos que cobró mientras trabajó en la empresa. Entregará al Estado dinero que depositó en Suiza y en las islas Caimán, y hasta una lancha de lujo.
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