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Corte en cumbre pacífica con oficialismo (sin faltazos)
Cónclave ayer en la Corte con mejor récord de presencias. Se evitaron temas confrontativos y no se registraron críticas. El máximo tribunal sostiene su estilo moderado en plena campaña presidencial.
Desde la Corte participó Ricardo Lorenzetti. Asistieron el ministro Julio Alak y la procuradora general, Alejandra Gils Carbó. Por el Consejo de la Magistratura estuvo su presidente, la camarista Gabriela Vázquez.
El contenido del cónclave fue netamente programático y Lorenzetti en sus palabras de apertura hizo especial hincapié en que las políticas referidas a causas de lesa humanidad son políticas de Estado, independientes de cualquier administración.
El clima del encuentro implicó un cambio de sentido si se considera que la suspensión de la reunión anterior había motivado un contrapunto por la falta de presencias de peso por parte del oficialismo. Para el encuentro de ayer, en los días previos todos los invitados habían remitido las cuestiones que deseaban abordar.
La cumbre de ayer debe interpretarse como un acto de coherencia con la Corte de los últimos meses, un tribunal que no ha emitido resoluciones taquilleras en el terreno de lo político aun en momentos de máxima fricción como cuando un sector del kirchnerismo embistió contra la permanencia del ministro Carlos Fayt.
El ánimo conciliador fue tal que poco importaron las declaraciones previas de la camarista Vázquez, quien consultada por una radio aclaró que el Consejo de la Magistratura "se queda corto" en cuanto a los recursos de los que dispone, ya que "no es equitativo con los que dispone la Corte", que "recibe mucho más dinero".
"En la distribución de tributos y recursos no tributarios el Consejo se queda corto. La Corte recibe mucho dinero más y no de manera equitativa con lo que recibe el Consejo de la Magistratura", señaló la jueza horas antes de llegar para el encuentro en el cuarto piso de la calle Talcahuano.
El oficialismo había alentado en la previa el encuentro sobre el posible planteo para generar una nueva acordada que reemplace o mejore la acordada de 2012 de la Cámara de Casación Penal y que permitió agilizar los juicios. El tema finalmente no se trató en el encuentro.
Hoy la Corte celebrará una nueva acordada, aunque en principio no están en agenda asuntos sensibles. Una constante que promete sostenerse, por lo menos hasta la presidencial de octubre.

