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Corte de EE.UU. libera aportes de las empresas a candidatos
David Bossie, titular de la entidad que pidió a la Justicia que las donaciones empresariales a las campañas sean libres en Estados Unidos, celebró ayer el fallo de la Corte frente al edificio del tribunal.
La sentencia, que beneficia también a sindicatos y organizaciones sin fines de lucro, fue cuestionada duramente por el presidente, Barack Obama, quien denunció el peligro de que la política quede prisionera del poder económico de los lobbies y grupos de presión.
«La Corte Suprema ha dado luz verde a una nueva estampida de dinero de intereses especiales en nuestra política», dijo el mandatario demócrata al comentar el fallo de cinco votos a favor y cuatro en contra que dividió al máximo tribunal entre conservadores y liberales.
«Es una gran victoria para las grandes empresas petroleras, los bancos de Wall Street, las aseguradoras de salud y otros poderosos intereses», dijo Obama, quien está empeñado en una dura lucha con empresarios privados para sacar en el Congreso su reforma sanitaria (ver nota aparte). La fuerte definición presidencial se relaciona también con la ofensiva que lanzó ayer para limitar la expansión de los bancos (ver pág. 5).
La decisión «socava la influencia de los norteamericanos promedio que hacen pequeñas contribuciones a sus candidatos preferidos», añadió.
Diálogo
Obama logró durante la campaña que lo llevó al poder unos 500 millones de dólares de pequeños donantes individuales, sobre todo a partir de una exitosa campaña de recolección de fondos vía internet.
El presidente dijo que instruyó a sus colaboradores para que «trabajen de inmediato con el Congreso en este tema», y para «dialogar con los líderes de los dos partidos para desarrollar una fuerte respuesta a esta decisión».
El fallo, una derrota para Obama y los partidarios de los límites a los aportes de campaña en Estados Unidos, encauzaría un fuerte flujo de dinero hacia las elecciones legislativas de noviembre y hacia las presidenciales de 2012, algo que podría beneficiar sobre todo a los postulantes republicanos.
Bloqueo
El tribunal revocó fallos precedentes de la Corte Suprema de 1990 y de 2003, que mantenían los límites federales y estaduales al gasto independiente de las empresas para apoyar u oponerse a causas y candidatos. Con todo, mantuvo el bloqueo a los aportes directos a las campañas de los propios candidatos.
Según la sentencia, empresas y sindicatos seguirán sin poder donar dinero a las maquinarias electorales de los candidatos propiamente dichas, pero tendrán aprobación para, por ejemplo, lanzar anuncios televisivos o afiches en favor o en contra de los distintos aspirantes.
En el fallo, el juez Anthony Kennedy dijo que los límites al financiamiento de campaña violaban el derecho constitucional a la libertad de expresión de las empresas.
«El Gobierno puede regular el discurso político corporativo a través de descargos, pero no puede suprimir su discurso», escribió el juez.
Los cuatro jueces que votaron en contra dijeron, por su parte, que permitir que el dinero corporativo entre en la política corromperá la democracia.
En un duro mensaje, el juez John Paul Stevens escribió: «El fallo amenaza con minar la integridad de las instituciones electas en todo el país».
El presidente del Partido Republicano, Michael Steele, valoró el fallo y dijo: «La libertad de expresión fortalece nuestra democracia».
La Corte Suprema respondió así a un reclamo de la pequeña organización civil Citizens United. El grupo se había presentado ante la comisión electoral federal afirmando que la prohibición violaba la libertad de expresión, ya que pretendía difundir una película contra la precandidata demócrata Hillary Clinton.
Durante el ciclo electoral de 2008 unos 6.000 millones de dólares fluyeron hacia las arcas de campaña de cientos de candidatos federales, incluyendo 1.000 millones provenientes de lobbistas y corporaciones, que pueden aportar en pequeñas cantidades a través de innumerables individuos y grupos de acción.
Agencias Reuters, ANSA y EFE

