2 de septiembre 2013 - 19:01

Corte de EE.UU. puede madrugar

El caso de las apelaciones argentinas ante los tribunales de Estados Unidos, y particularmente ante la Corte Suprema de ese país, puede tener distintos resultados pero también tratarse en distintos plazos según la interpretación que se decida darle y también cómo se entrecrucen las próximas apelaciones y cuál sea la estrategia a seguir por el Gobierno. Pero existe una realidad: la Corte Suprema podría emitir su resolución (que es hilo salvador temporario) en las próximas semanas.

El caso actual es la apelación del Gobierno argentino al fallo de la Cámara Federal de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, que fue emitido el 26 de octubre de 2012. Dicho fallo ratificó la resolución de primera instancia del juez Thomas Griesa sobre el incumplimiento de la Argentina a la cláusula de pari passu (imposibilidad de subordinar una deuda por debajo de otra -basándose en la denominada ley cerrojo- y obligación de pagar dos deudas simultáneamente según las interpretaciones de Griesa y la cámara) así como también le pidió al juez federal Griesa que detalle la fórmula de pago y el embargo al Bank of New York y otras partes intervinientes en las cadenas de pagos. Como sabemos, Griesa ordenó pagar el 100% de una sola vez y ordenó los embargos en su fallo del 21 de noviembre del año pasado. La sentencia de Griesa fue ratificada por la cámara el viernes 23 de agosto.

El fallo del 26 de octubre del año pasado ya se encuentra en la Corte Suprema desde hace más de tres meses, en particular a partir de la apelación presentada por la Argentina el 23 de junio. La respuesta de los fondos litigantes fue presentada la semana pasada ante dicho tribunal. Los procedimientos de la Corte disponen que la respuesta de los "apelados" (en este caso los litigantes) es el último paso previo antes que el máximo tribunal se aboque a tratar la apelación, que termina en una aceptación o rechazo de la misma (son aproximadamente entre 120 y 150 días, pero de los cuales ya transcurrieron más de 90).

Si bien el Gobierno argentino también apelará ante la Corte Suprema el fallo de la cámara de fecha 23 de agosto, hay que estar atentos a evitar que antes de dicha apelación se pronuncie el tribunal supremo decidiendo eventualmente no tomar el caso. Y como la causa del actual "stay" (medida de no innovar) del fallo de segunda instancia es la apelación actualmente en trámite ante la Corte Suprema, si eventualmente éste tribunal resolviera darle un tratamiento separado a ambas apelaciones, un eventual resultado desfavorable a la causa argentina haría caer el "stay" y obligaría a la defensa argentina a pedir una nueva medida cautelar en el contexto de la apelacion ante la Corte Suprema del fallo del viernes 23 de Agosto. Pero con el agregado que la apelación contra dicho fallo aún no está en la Corte Suprema ya que el gobierno ha decidido esperar para presentar dicha apelación hasta tanto la Camara se expida sobre el pedido de "en banc" (revisión por el plenario de 13 jueces en lugar del panel de 3 que tomó la decisión contra el país). Habría que analizar, quizás, si ese camino es el adecuado como alternativa de una inmediata apelación al tribunal superior pidiendo que se consoliden las apelaciones y que los plazos de 120-150 dias comiencen a correr nuevamente, específicamente desde la apelacion del fallo de Camara que obligó a pagar el 100pct y embargó a Bank of New York y otros participantes. Conjuntamente con esta inmediata apelacion a la Corte Suprema la estrategia debería apuntar, como prioridad en la defensa de los intereses nacionales, obtener un pronunciamiento favorable del gobierno de Barack Obama a la postura argentina.

El "stay" pende de una hilo y por ello deberían considerarse medidas que lo fortalezcan y ademas lo estiren en el tiempo. Si la Corte no consolida los casos (recordemos que en la actualidad sólo tiene una única apelación y por ende no podría consolidarnos, por ello debería apelarse antes que se expida sobre el trámite en curso) el riesgo es que "corte el hilo" dejando a la Argentina sin la protección a la ejecución de la sentencia que obliga a pagar el 100pct y ordena los embargos.

En igual sentido se encuentra el cambio de legislación de los bonos "performing". Esta medida habría que reconsiderarla seguramente ya que alertó a los fondos litigantes y sería vista por la justicia estadounidense como un intento de no cumplir los fallos si éstos fueran negativos.

En definitiva, entramos en una zona en la cual la Corte Suprema se abocará a tratar la apelación argentina y no se puede descartar que se expida sobre la misma a partir de las próximas semanas. Hay formas de que ello se estire pero habría que actuar hacia dichos fines.

(*) Estudio Garrido

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