El jefe de Gabinete, Marcos Peña, ingresó en un conflicto menor con el Congreso por los informes de gestión mensuales que el funcionario trata de cumplir a rajatabla, tal como indica la Constitución. Ámbito Financiero adelantó antes de las PASO -el 8 de agosto- la presencia de la mano derecha de Mauricio Macri el 23-A en Diputados y el 6-S en el Senado. Sin embargo, en las últimas horas se supo que la primera exposición fue pospuesta para el 30-A y la segunda fue "suspendida".
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Desde distintos bloques de Diputados informaron a este diario que el traslado de fecha fue por "cuestiones de agenda" del jefe de Gabinete, quien buscará el 30-A activar el primer choque de campaña contra la oposición de cara a las elecciones del 22-O. En esa Cámara es donde el funcionario tuvo mayores cruces con el ultrakirchnerismo.
En cambio, en el Senado, que es más formal y menos virulento que Diputados, Peña se expuso menos a las trifulcas. No obstante, en las últimas horas, legisladores se quejaron por el "límite de horas" -los consultados señalaron tres- que sugirió el jefe de Gabinete para la exposición del 6-S. Este cortocircuito derivó en un decreto que "deja sin efecto" el llamado a sesión especial ese día para escuchar a uno de los cerebros de Cambiemos.
La respuesta del oficialismo no tardó en llegar: una línea del Gobierno aseguró que aún "no está caída la sesión del 6-S" pese al decreto que desactivó ese encuentro -ya subido en la web del Senado-; en tanto, otro sector recordó que en el reglamento de esa Cámara, el artículo 215 plantea que "las sesiones informativas del jefe de Gabinete de Ministros tienen lugar durante la última semana de los meses que corresponden a su visita". Una última postura ataca a la oposición, a la que acusan de "querer sesionar poco".
Con el traslado del informe de Peña del 23-A al 30-A en Diputados, la actividad del Congreso quedará supeditada a comisiones en las próximas 48 horas y a la sesión ordinaria que realizará el Senado mañana, con temario a definir en la reunión de Labor Parlamentaria de hoy, desde las 15.30.
Sin sorpresas
Durante la última reunión de Labor Parlamentaria que realizó el Senado se solicitó que para las sesiones venideras se voten proyectos con dictamen de comisión -y con los siete días reglamentarios de espera- y que además tengan un consenso para no "modificar los despachos en el recinto". La iniciativa que se encuentra en esa situación es la que baja abruptamente las comisiones de las tarjetas de crédito y débito, que quedó muy lejos del dictamen original.
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