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Costará u$s 1 millón cada soldado extra que EE.UU. mande a Afganistán
Barack Obama
Según el Departamento de Defensa, el costo anual aproximado de cada soldado extra enviado al país asiático sería aproximadamente de medio millón de dólares, mientras que la oficina del presupuesto de la Casa Blanca eleva esa cantidad hasta el doble. Así pues, un despliegue de 40.000 soldados extra, como ha solicitado el general Stanley McChrystal, máxima autoridad militar en Afganistán, supondría un coste de 40.000 millones de dólares.
La variación entre ambas cifras podría deberse a cuestiones de tipo político más que de tipo técnico. Algunos expertos sospechan que el Pentágono está interesado en reducir las estimaciones públicas del costo de una escalada militar para no dificultar la aceptación pública de la solicitud de McChrystal. En cambio, el equipo de Obama quiere mantener su promesa de que no repetirá la estrategia de George W. Bush de esconder a la población los costos reales de la guerra.
Con el déficit público en un volumen histórico a causa de la aprobación de los costosos paquetes de rescate de los mercados financieros y de estímulo de la economía, su control se ha convertido en una de las principales preocupaciones de la ciudadanía, y puede ser el caballo de batalla de los republicanos en las legislativas de 2010. De ahí el interés de Obama de evitar que se dispare aún más. Para poder sufragar el costo de la guerra, algunos congresistas demócratas han propuesto aumentar algunos impuestos.
Detalles
Después de que Obama celebró el lunes por la tarde su décima reunión con su equipo de seguridad nacional para evaluar las opciones sobre la mesa en Afganistán, se han filtrado varios detalles de la reunión a la prensa norteamericana. El presidente tendría ya toda la información necesaria para tomar la decisión, y se anunciaría el próximo 1 de diciembre, poniendo fin a una reevaluación estratégica que se ha extendido varias semanas, levantando las críticas de una oposición que ha acusado a Obama de indeciso. Todo parece indicar que el inquilino de la Casa Blanca se inclinará por una decisión salomónica, entre la demanda de escalada militar de McChrystal y la posición del vicepresidente Joe Biden y el embajador en Kabul, Karl Eikenberry, partidarios de no destacar más tropas al país asiático. Así pues, lo más probable es que el presidente anuncie el próximo martes el envío de entre 25.000 y 35.000 soldados más.
«No es sólo una cuestión de cómo hacemos llegar la gente ahí, sino cuál es la estrategia de salida», ha resaltado el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs. Según se ha filtrado, en las reuniones Obama ha insistido en la necesidad de ofrecer a la ciudadanía un calendario claro de retirada. Con el apoyo a la guerra en las encuestas en franco retroceso, para el presidente es clave no ofrecer una perspectiva de una guerra sin fin.
Se espera que la semana que viene el general McChrystal y el embajador Eikenberry comparezcan ante el Congreso para testificar ante los comités que deben debatir la concesión de los fondos necesarios para poder efectuar el envío de nuevas tropas.
No les espera una empresa fácil, ya que un buen número de congresistas demócratas se han mostrado escépticos respecto de un incremento del esfuerzo bélico en Afganistán.


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