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Crean biocombustible de planta no comestible
La jatropha curcas es una planta venenosa que produce semillas con un contenido de aceite suficiente para crear combustible ecológico en suelos pobres. Además, puede soportar largas sequías.
El anuncio fue hecho por uno de los ingenieros que trabaja en el proyecto en Guantánamo, en el extremo este cubano, y una de las 12 comisiones parlamentarias que preparan para hoy la sesión ordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento), que se ocupará entre otros temas de las maneras de rebajar importaciones, especialmente de hidrocarburos.
El ingeniero José Sotolongo, director del Centro de Aplicaciones para el Desarrollo Sostenible (Catedes) en esa localidad, a unos 900 kilómetros de La Habana, dijo que el «vehículo ligero» Toyota Hilux 2007 recorrió «sin complicaciones» sus primeros 1.500 kilómetros con el nuevo biocombustible.
Otra entidad, dedicada a experimentos sobre pastos y forrajes en la provincia de Matanzas, oeste cubano, participó en el proceso tecnológico para producir el biocrudo, que fue descrito como menos contaminante que los combustibles tradicionales y, especialmente, capaz de sustituir importaciones.
Reveló, además Sotolongo, que la prueba fue hecha tras la inauguración en el extremo este cubano de una fábrica del carburante, que opera mezclado al 70% con diésel mineral.
El biodiésel, creado por un proyecto que se desarrolla en este país bajo el nombre de Biomas-Cuba (Bio Mas), con el apoyo de la Agencia Suiza de Cooperación al Desarrollo (COSUDE), tiene «efectos lubricantes y puede emplearse también, en la debida proporción, en vehículos de gasolina», según el ingeniero.
El biocombustible a base de la Jatropha curcas, un arbusto tóxico que no compite con la producción de alimentos, como sucede con el alcohol de maíz y el de caña de azúcar, está en consonancia con estudios de Naciones Unidas y especialmente con las opiniones del expresidente cubano Fidel Castro.
En 2008 Castro, que dejó sus cargos oficiales tras enfermar gravemente en julio de 2006, dijo al entonces presidente brasileño Luiz Lula da Silva, según él mismo narró en una de sus Reflexiones, que «ellos (las naciones ricas) están produciendo etanol a partir del maíz, lo cual provoca que retiren del mercado una gran cantidad del grano calórico».
El exmandatario siguió defendiendo públicamente con frecuencia ese criterio en los años subsiguientes. En agosto del año pasado Jean Ziegler, relator especial de la ONU para el derecho a la alimentación, estimó que quemar maíz, soja y caña de azúcar como combustibles podría llevar a la humanidad «a un desastre» y pidió vetar la práctica por cinco años.
Agencia ANSA


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