Las revelaciones -que ayer sumaron una nueva dimensión a la crisis previamente centrada en el daño medioambiental- representan la primera amenaza grave a las ventas de Volkswagen desde que emergió el escándalo, sostuvieron analistas. El asunto podría terminar por disuadir a muchos potenciales consumidores que hasta ahora habían ignorado que VW alteró el nivel real de las emisiones de sus autos en las pruebas.
Los efectos del escándalo hasta ahora apenas se habían reflejado en las cifras de ingresos de la empresa, aunque fue la única fabricante de autos alemana en reportar un declive en el registro de vehículos en octubre en Alemania. Ayer, las acciones de la mayor automotriz de Europa se hundieron un 9,5% en la Bolsa de Fráncfort.
"Otra semana, otro shock en la historia de VW", dijo en una nota Stuart Pearson, analista de Exane BNP Paribas. "Sumamos otros 4.000 millones de euros en costos por llamados a revisión y otro impacto comercial severo", añadió. La automotriz alemana -que conduce ahora Matthias Müller- también reveló el martes que el nivel real de sus emisiones de dióxido de carbono fue alterado, lo que llevó a subestimar el consumo de combustible, y añadió otros 2.000 millones de euros (u$s 2.200 millones) a los costos esperados por la crisis.
El escándalo estalló en septiembre, cuando las autoridades estadounidenses expusieron el uso por parte de VW de "dispositivos de ocultamiento" para manipular las pruebas de emisiones de gases contaminantes de los autos. La compañía admitió haber usado el software, que fue instalado en hasta 11 millones de vehículos a diésel en todo el mundo.
La última revelación de VW se produce después de que reguladores medioambientales de Estados Unidos dijeron que la automotriz no informó que dispositivos similares fueron instalados en los motores usados para vehículos deportivos de Porsche y Audi.
| Agencia Reuters |


Dejá tu comentario