14 de marzo 2017 - 00:00

Crece la tensión: Turquía amenaza ahora a Europa con una avalancha de refugiados

El Gobierno de Erdogan podría dejar sin efecto el pacto que frenó la llegada de miles de inmigrantes a la Unión Europea. Bruselas y la OTAN pidieron bajarle el tono al enfrentamiento.

Un aliado difícil. El presidente Erdogan también es un socio clave de Europa para respaldar a los rebeldes sirios frente a Bashar al Asad.
Un aliado difícil. El presidente Erdogan también es un socio clave de Europa para respaldar a los rebeldes sirios frente a Bashar al Asad.
Ankara - Turquía "debería reevaluar" el pacto con la Unión Europea (UE) sobre migrantes, dijo el Ministerio turco de Asuntos Europeos ayer.

"Turquía debería reevaluar la cuestión del tránsito terrestre" que figura en el acuerdo sobre migrantes del 18 de marzo de 2016, declaró el ministro Ömer Çelik, según el medio de comunicación estatal Anadolu.

Las declaraciones de Celik llegan en plena crisis diplomática con Holanda y Alemania por las cancelaciones de mítines a favor del "Sí" en el referendo del 16 de abril, con el Gobierno turco quiere reforzar los poderes del presidente Recep Tayyip Erdogan.

El pacto migratorio cerrado el año pasado permitió frenar la llegada de migrantes y refugiados a Europa a través de las islas griegas del mar Egeo y de la frontera terrestre con Grecia y Bulgaria.

Una de las cláusulas del acuerdo estipula que Turquía "tomará todas las medidas necesarias para evitar que nuevas rutas de migración irregular, marítimas o terrestres, se abran desde su territorio con dirección a la UE".

Según Anadolu, Çelik sólo mencionó el tránsito "terrestre" ya que una modificación del pacto sobre las rutas marítimas podría poner en peligro la vida de migrantes susceptibles de intentar alcanzar Europa por el mar.

El acuerdo permite a la UE enviar a Turquía a los refugiados que llegan a las islas griegas a cambio de 6.000 millones de euros (casi seis mil 400 millones de dólares) para que Ankara destine a asistir a los casi 3 millones de refugiados sirios que tiene en su territorio.

Ayer tanto la OTAN como las autoriades del bloque europeo pidieron rebajar las tensiones, un llamado que respondió a mantener buenas relaciones con Turquía que cumple un rol clave en la crisis de refugiados y otro igual de importante en la lucha contra el Estado Islámico en Siria.

El secretario general de la Organización para el Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Jens Stoltenberg, urgió "a todos los aliados a mostrar un respeto mutuo, a mantener la calma y tener un enfoque comedido para contribuir a una desescalada de las tensiones".

Por su parte, la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, y el comisario europeo de Negociaciones de Ampliación, Johannes Hahn, insistieron en que "tras las tensiones de estos últimos días, es esencial evitar una nueva escalada y encontrar formas de calmar la situación".

En tanto, Turquía suspendió ayer sus relaciones al más alto nivel con Holanda, alegando el bloqueo del Gobierno holandés para que los políticos turcos participen en los mitines sobre el referendo en el país.

"Hasta que Holanda no repare los daños que causó, las relaciones al más alto nivel y las reuniones previstas a nivel ministerial quedan suspendidas", anunció el viceprimer ministro Numan Kurtulmus tras una reunión del consejo de ministros, y agregó que Ankara rechazaba el regreso del embajador holandés a la capital turca hasta que "las condiciones que pusimos no se cumplan". Las mismas son: una disculpa por escrito, el enjuiciamiento de responsables policiales y garantías para el futuro.

Holanda prohibió el sábado que el canciller turco, Mevlüt Çavusoglu, aterrizara en Rotterdam, y expulsó a la responsable de Familia y Asuntos Sociales, Fatma Betül Sayan, quienes iban a participar en actos a favor de la reforma constitucional.

Sin embargo, es improbable que las autoridades holandesas accedan cuando se encuentran en medio de una campaña electoral donde se fortalece la postura del opositor ultraderechista, Geert Wilders, quien dijo ayer que la "única solución contra gente como" el presidente Erdogan" es "cerrar las fronteras", porque "no hay policía del Corán" en los Países Bajos.

Agencias AFP y EFE,

y Ámbito Financiero

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