24 de septiembre 2014 - 00:00

Crimen lleno de contradicciones

La última imagen que se vio de Melina fue cerca de las 7 de la mañana al salir del boliche en que había concurrido en San Martín, el 24 de agosto pasado, besando a Fernando, un chico de 17 años, que estuvo detenido, pero fue liberado.

Según el relato de los testigos, la joven se va junto a tres o cuatro personas en colectivo hacia la propiedad de avenida Presidente Perón al 8800, en Pablo Podestá, donde funciona un templo kimbanda. Hay versiones que indican que desde allí todos habrían ido a una casilla del barrio Escalada, en Tres de Febrero, que está a 700 metros del arroyo Morón.

Pero una testigo que dice haber presenciado el crimen, aseguró que Melina estuvo en la casa de Avenida Perón hasta el lunes 25 de agosto a la mañana, cuando quiso irse y la mataron, una teoría que los investigadores estudian. Creen que Melina pudo haber estado entre tres y cinco días cautiva. La autopsia será determinante para establecer su fecha de muerte y esclarecer el crimen.

Las versiones sobre su muerte son cotradictorias: mientras Joel Fernández, alias "Chavito", dijo que el "Narigón", detenido, en un ataque de furia golpeó a la chica hasta matarla, la adolescente que dice haber sido testigo del homicidio aseguró que a Melina la asesinaron a golpes cuando el lunes 25 de agosto quiso abandonar la casa de Pablo Podestá.

Según la versión de "Chavito", él, "Toto", "Narigón" y Melina consumieron pastillas y alcohol en la casa de Pablo Podestá. Luego dijo que "El Pelado" (el dueño de la casa) llegó después y sólo ayudó a descartar el cuerpo en el arroyo Morón. En cambio, la adolescente que declaró como testigo dijo que Melina llegó a esa propiedad sólo acompañada de "Toto", un chico de 17 años, y "Chavito", y que allí se drogaron y tomaron alcohol.

Dejá tu comentario