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Cristina amplía la ‘‘caja feliz’’ de los piqueteros K

Ayer, otra vez con sorpresa, anunció desde Olivos un aguinaldo piquetero de 100 pesos para los más de 600 mil beneficiarios del Plan Jefas y Jefes de Hogar y, en paralelo, el pago único y fijo de 150 pesos para los 598 mil que reciben el Plan Familias.
El segundo fue, en su momento, promocionado como la «evolución» del primero, ya que incorporó el requisito de que los beneficiarios, en general mujeres, deban demostrar que cumplen con los calendarios de vacunación y envían a sus hijos al colegio.
La sumatoria de esos dos planes sociales abarca a un millón de personas, núcleo duro que ni en la mejor racha de crecimiento, a un ritmo del 8% anual, Alicia de Kirchner pudo reducir con sus políticas desde Desarrollo Social. La cifra última es mayor: además, hay planes provinciales y subsidios de desempleo.
Todo, por estas horas, en el esquema oficial opera en clave electoral. De hecho, el aporte extra para los piqueteros no es otra cosa que un plus para las cajas de los grupos piqueteros cercanos al Gobierno, aunque también alcanza a otros sectores, enfrentados a la Casa Rosada.
Alguna vez, Daniel Arroyo, ahora ministro de Daniel Scioli, declaró que se había terminado la «intermediación» de punteros con la bancarización de los planes. De todos modos, el manejo de los planes sigue en manos de los jefes piqueteros, sean o no kirchneristas.
No hace mucho, un dirigente cercano a los Kirchner confesó ante un puñado de diputados del FpV, que manejaba 100 mil planes sociales. El Gobierno, claro, no es ajeno a ese despliegue. El esquema, se sobrentiende, se repite entre los múltiples grupos que reparten subsidios.
Hay una lógica integral. Desde Olivos, Néstor Kirchner planificó una maniobra de defensa del Gobierno de su esposa para 2009, año que supone de agitación electoral y crispación social. Para ese servicio, cuenta con Hugo Moyano y los piqueteros K.
No desentona, entonces, la decisión de otorgar un plus de 100 o 150 pesos a los beneficiarios de los planes sociales. Eso que, entre los militantes, se suele llamar «aguinaldo piquetero». Se trata de 150 millones de pesos en un solo pago. Los jefes, felices.
Por otro lado, las pensiones no contributivas -muchas de las cuales se gestionan a través de los grupos piqueteros- también recibirán un extra de fin de año de 100 pesos. Esa medida alcanza a 686 mil personas y tiene un impacto fiscal de 68 millones de pesos.
En total, sumando los tres rubros -Plan Familias y Plan Jefas y Jefes, ambos para desocupados- y las pensiones no contributivas, el plus alcanza a 1.887.362 personas. El costo en millones de pesos para el fisco es de 218,6 millones de pesos.
Desde 2004, en su segun-
do año de gobierno, que los
Kirchner no otorgaban un plus para piqueteros. Por entonces, lo imaginó como un gesto político hacia un sector que quería capturar para sí como parte de su, entonces incipiente, enfrentamiento con el PJ. Después, ya no fue necesario.
Ahora, cuatro años después, el fantasma de la disputa callejera lo hace mirar otra vez a los piqueteros amigos.


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