6 de enero 2010 - 00:15

CRISTINA BUSCA VER EN ABRIL A OBAMA (ACÁ O ALLÁ)

Barack Obama, Hugo Moyano
Barack Obama, Hugo Moyano
La CGT le levantó el veto a Braden, el enemigo de Perón. Hoy al mediodía, Hugo Moyano mandó a encender el fuego para recibir a la delegación de legisladores de los EE.UU. que visita el país para propinarle un asado junto a once dirigentes sindicales que incluye la cúpula oficial y una representación de los «gordos». Los diputados Eliot L. Engel, Lynn Woolsey, Shelley Berkley, Pedro Pierluisi, Marsha Blackburn y Laura Richardson, a cambio de comerse la tripa gorda, la tortuguita y el ojo de bife, escucharán una exposición de Moyano sobre las relaciones entre el sindicalismo y las empresas de capital norteamericano en la Argentina. Prepararán con elogios al Gobierno de Cristina de Kirchner el clima para la reunión con la Presidente, que será a las 18 en la Casa de Gobierno.

El gesto de llevar a este grupo, que reúne a los mejores amigos de la Argentina en el Capitolio, es el máximo movimiento que hace el Gobierno para escuchar las disculpas de Washington por los dichos críticos del enviado Arturo Valenzuela en su última gira a Buenos Aires, en donde consintió la frase «inseguridad jurídica» y se vareó por los santuarios de la oposición.

Lo que quiere escuchar el Gobierno es que Valenzuela fue un error a lo Abel Posse y que los afectos entre los países se mantienen. En el Gobierno especulan -con algo de información- con que Barack Obama va a hacer un viaje a la región que tocará Brasil y Chile, pero que en los borradores de agenda no incluye a la Argentina. Ese viaje, según la información que le acercaron a Cristina de Kirchner, puede ser en abril o después del campeonato de fútbol, o sea a final del año (hay que tener en cuenta el receso veraniego del septentrión). Con el informe que van a levantar estos legisladores sobre las lindezas del país, ayudados por el Malbec, la rueda y las criadillas que les dará hoy Moyano, el Gobierno especula que podrán convencer a Obama de que debe incluir a la Argentina en esa gira, hoy en estado gaseoso.

En abril, de no confirmarse el viaje regional de Obama, Cristina tiene una posibilidad de ver al presidente en Washington para participar en la cumbre nuclear a la que fue invitado el país. Esa estadía le daría a la Presidente la dicha de ingresar a la Casa Blanca y subir a la categoría que tienen otros presidentes latinoamericanos que ya han sido recibidos allí, como Alvaro Uribe y Lula da Silva. Siempre queda junio, cuando en pleno mundial Cristina comparta con Obama la mesa del G-20 que se reunirá en Toronto, pero con tanta gente no vale. Y ella lo sabe. De paso, en esa reunión del G-20 habrá un pronunciamiento tercerista que dará que hablar, porque en los borradores de la agenda figura separar a dos países europeos del grupo, Holanda y España, para hacer entrar a representaciones de países emergentes. Todo un riesgo para la Argentina tomar posición en este punto porque el Gobierno entiende que Europa está sobrerrepresentada en esa liga de naciones, pero le va a costar votar contra los amigos españoles -que entran allí siempre como invitados-, a quienes tanto les debe. También contra Holanda, país que puede convertirse en una colonia argentina cuando Máxima Zorreguieta asuma como reina consorte de los Países Bajos.

Este hecho inédito de que una delegación de los EE.UU. ingrese (y coma) en la CGT será observado por dos embajadores, Vilma Martínez y Héctor Timerman (gerente de la visita y de la tenida sindical). Tampoco había entrado un embajador de los EE.UU. a la casa de la calle Ayacucho, que los visitantes quieren conocer, en especial Engel y Woolsey, que tienen experiencia como abogados laboralistas en su país. Podrán contarle, como demócratas que son, algunas anécdotas sobre el ídolo de Moyano, el mítico Jimmy Hoffa, uno de los desaparecidos de la política norteamericana (nunca se encontró su cadáver, algunos aseguran que yace, al mafioso modo, en los cimientos del estadio de los Yankees).

Como los visitantes son unos profesionales no sólo del kirchnerismo, visitarán hoy a Mauricio Macri. También serán recibidos por los dirigentes de la comunidad judeo-argentina de DAIA y AMIA.