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Cristina cerró semana religiosa: Poli, Arancedo y evangélicos
Cristina recibió ayer en Casa Rosada a Mario Poli, el sucesor de Mario
Bergoglio, en el Arzobispado porteño. Asume mañana en la Catedral.
Poli es el sucesor en la arquidiócesis de Buenos Aires de Jorge Bergoglio, ahora papa Francisco. La Presidente explicó que, debido a su viaje a Venezuela para presenciar la asunción del presidente electo Nicolás Maduro, no podrá estar presente en la Catedral. En su reemplazo irá Amado Boudou. También confirmaron su participación Mauricio Macri y el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti. Además, fue invitado todo el Gabinete de Ministros del Gobierno nacional.
Tras el encuentro, que se llevó a cabo poco después de las 12.30, la mandataria llevó a monseñor Poli a recorrer los distintos salones y galerías de la Casa de Gobierno y también se dirigieron al oratorio Cristo Rey, que se encuentra en la planta baja de la Casa de Gobierno. Fue el segundo encuentro de la Presidente con la jerarquía eclesiástica en una semana ya que el jueves pasado, y fuera de agenda, había recibido el titular del Episcopado, monseñor José María Arancedo en la Casa Rosada.
En el encuentro de ayer con monseñor Poli, la Presidente estuvo acompañada por los secretarios general de la Presidencia, Oscar Parrilli, de Comunicación Pública, Alfredo Scoccimarro, y de Culto, Guillermo Oliveri. La presencia de Poli despertó la curiosidad de los empleados de la Casa Rosada, quienes se acercaron a saludarlo.
Antes de abandonar la capilla, el sucesor de Bergoglio en la arquidiócesis porteña ofreció la bendición a los representantes de la prensa y a los empleados de Gobierno que se encontraban rodeando el pequeño templo. Un colaborador de Poli comentó a la prensa que "su responsabilidad es grande, aunque no está solo en esta nueva misión, ya que tiene el incondicional apoyo de Francisco, su amigo y con el que seguramente mantendrá una relación directa en un constante diálogo".
Arancedo y Poli se encuentran participando durante toda esta semana en Pilar de la primera asamblea plenaria de obispos, tras la designación del Papa argentino. Allí el Episcopado emitió un crítico comunicado sobre la reforma judicial que se votó esta semana en el Congreso. Ayer el senador oficialista Aníbal Fernández afirmó que esos planteos de la Iglesia están "plagados de inexactitudes" y evaluó como "un error severo" la declaración de los obispos contra los proyectos impulsados por el Gobierno nacional.
"Cada vez que el Espiscopado se ocupa de los temas terrenales comete un error severo. Aquella vieja frase de al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios debería ser recordada", señaló Fernández, tras considerar como un "error severo" el planteo de los obispos contra la reforma judicial. El legislador bromeó al señalar que al discrepar con el actual presidente del Episcopado, monseñor José María Arancedo, "a lo mejor" lo convierte "en Papa". "A lo mejor lo hago Papa. Alguna vez me tocó discutir con otro obispo argentino", en referencia al actual papa Francisco, cuando se desempeñaba al frente del Episcopado argentino.
En un comunicado, titulado "Justicia, Democracia y Constitución Nacional", los obispos consideraron que "los proyectos de ley que se encuentran en el Poder Legislativo en orden a regular el ejercicio de la Justicia, presentan aspectos que merecen un profundo discernimiento por la importancia de la materia que tratan".
Advirtieron, además, que "un tratamiento apresurado de reformas tan significativas corre el riesgo de debilitar la democracia republicana consagrada en nuestra Constitución, precisamente en una de sus dimensiones esenciales como es la autonomía de sus tres poderes". "Por ello se requiere de amplias consultas, debates y consensos previos en consonancia con la magnitud de los cambios propuestos", indicaron en el documento.
También esta semana la Presidente se reunió con una delegación de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA) por primera vez desde que asumiera el mandato. La comitiva expuso acerca de la derogación de la ley que data de la Junta Militar, que no reconoce a las iglesias evangélicas como tales, sino como organizaciones civiles sin fines de lucro. " Queremos que nos reconozcan como iglesias y como pastores, hace 15 años que venimos trabajando para que salga la ley de personería jurídica religiosa", señaló el pastor Rubén Proietti, presidente de ACIERA.


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