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Cristina encabezó último tedeum patrio en Luján
Cristina de Kirchner se despidió del tedeum patrio en la basílica de Luján, acompañada por todo su gabinete y los gobernadores. La homilía estuvo a cargo del obispo Agustín Radrizzani.
La jefa de Estado inició así la jornada en conmemoración del 205º aniversario de la Revolución de Mayo horas antes de encabezar el festejo en Plaza de Mayo, que contó con un festival artístico y una concentración de manifestantes que también recordó el 12º aniversario de la asunción de Néstor Kirchner en 2003. Vestida con un tapado celeste y una chalina blanca -representativa de los colores de la Patria-, la mandataria llegó a Luján cerca de las 11.45 acompañada por Daniel Scioli y Karina Rabolini, y fue recibida por el arzobispo de la arquidiócesis de Mercedes-Luján, monseñor Agustín Radrizzani; el secretario general de la Presidencia, Eduardo "Wado" de Pedro, y ministros del Gobierno.
En su homilía, Radrizzani citó las palabras de Jorge Bergoglio cuando fue ungido papa Francisco pidiendo que los argentinos caminen juntos, se cuiden unos a otros y "no se saquen el cuero", expresión que arrancó la sonrisa de la presidente Cristina de Kirchner.
"Con aportes de la presidencia, ayer Néstor Kirchner y hoy con el apoyo de nuestra presidenta, la refacción le devolvió su resplandor a la basílica, aquel que tenía el 5 de octubre de 1930, cuando fue declarada patrona de las tres repúblicas hermanas, dijo Radrizzani.
Antes señaló la necesidad de "iniciativas cada vez más amplias y generosas en favor de todos, que incluyan a pobres y excluidos". Radrizzani también destacó que en esta etapa de la Argentina es necesario una buena "convivencia, mayor solidaridad, mayor justicia social y decidida participación de todos en los proyectos comunes".
A los dirigentes sociales y políticos les pidió que "superen las dificultades con el don de la paz social", para la "recuperación del hombre y la sociedad argentina", para que "sigan creciendo y cumpliendo con los deberes ciudadanos con altura moral", en un contexto de "paz, solidaridad y concordia".
Al concluir la homilía, representantes de las comunidades armenia, islámica, judía y ortodoxa brindaron un mensaje y luego, en el Patio Claustro de la basílica, Cristina de Kirchner junto con el canciller Héctor Timerman saludó a los miembros de las delegaciones extranjeras.
Tras finalizar la ceremonia, la Presidente se dirigió a la plaza ubicada frente a la basílica y allí saludó a los vecinos que se concentraron y aceptó sacarse fotos y selfies con las centenas de personas que querían expresar su afecto a la presidente de la Nación. La acompañaron en el oficio religioso el vicepresidente, Amado Boudou; el presidente provisional del Senado, Gerardo Zamora; el titular de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez; Scioli, y el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. Asistieron los ministros del Interior, Florencio Randazzo; de Defensa, Agustín Rossi; de Cultura, Teresa Parodi; de Planificación, Julio De Vido; de Economía, Axel Kicillof; de Educación, Alberto Sileoni; de Desarrollo Social, Alicia Kirchner; de Seguridad, María Cecilia Rodríguez; y los secretarios de Legal y Técnica, Carlos Zannini; de Seguridad, Sergio Berni, y de Comunicación Pública, Alfredo Scoccimarro, además del titular de la Agencia Federal de Inteligencia, Oscar Parrilli.
También concurrieron el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza; el secretario general de La Cámpora y diputado Andrés Larroque; el vicegobernador Gabriel Mariotto; el dirigente Luis D'Elía, y el actor Gerardo Romano,entre otros.

