11 de abril 2013 - 17:15

Cristina, Lorenzetti y Macri tienen una cita en la Catedral

• Fueron invitados ayer por el arzobispado porteño para la asunción del sucesor de Bergoglio

Cristina de Kirchner, Ricardo Lorenzetti y Mauricio Macri
Cristina de Kirchner, Ricardo Lorenzetti y Mauricio Macri
El sábado 20 y convocados por la Iglesia Católica, Cristina de Kirchner, Ricardo Lorenzetti y Mauricio Macri estarán en condiciones de darse la paz. Enemigos íntimos, esta santísima trinidad de la política local fue invitada ayer por el Arzobispado de la Ciudad de Buenos Aires a presenciar la asunción de monseñor Mario Poli, el sucesor de Mario Bergoglio al frente de la arquidiócesis porteña. La ceremonia se realizará el sábado 20 y podría marcar además la primera visita de la presidente a la Catedral Metropolitana desde que asumió el poder. Incluso existe la posibilidad de que, dado el clima de ecumenismo político que reina desde la entronización de Francisco, el tedeum patrio del 25 de mayo próximo retorne al principal templo católico de la Capital Federal, el primero que se celebrará con un papa argentino en el Vaticano.

La invitación que recibieron ayer en Presidencia de la Nación, en la Jefatura de Gobierno porteña y en la Corte Suprema de Justicia está firmada por el administrador arquidiocesano, monseñor Joaquín Sucunza. Al acto que se realizará en un escenario montado en las escalinatas de la Catedral, de cara a la Casa Rosada, fueron convocados los titulares de los tres Poderes del Estado, incluidos los presidentes de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, y del Senado, Amado Boudou. Macri fue incluido como jefe del distrito, pero quedaron afuera los gobernadores provinciales por lo que Daniel Scioli, ni ningún otro gobernador, estarían esta vez incluidos en la foto ecuménica de la dirigencia argentina. La excepción podría ser el mandatario provincial de La Pampa, Oscar Jorge (PJ), teniendo en cuenta que Poli dejará ese obispado para suceder a Bergoglio como cardenal y arzobispo porteño.

Cristina de Kirchner nunca concurrió a la Catedral Metropolitana como presidente. Acompañó a Néstor Kirchner en los tedeum de 2003 y de 2004. En 2005 la ceremonia fue mudada a Santiago del Estero en medio de la furibunda pelea del expresidente con Bergoglio, a quien señalaba como el articulador oculto de la oposición. En 2006 fue la última celebración del tedeum patrio en la Ciudad de Buenos Aires, y la entonces primera dama asistió junto a su esposo a presenciar las críticas y crípticas homilías del entonces arzobispo jesuita.

Desde que asumió como Papa, Bergoglio todavía no logra despegarse de la politica doméstica en la Argentina. Descartó la posibilidad de visitar el país en julio, cuando viajará a Brasil para la Jornada Mundial de la Juventud, para evitar el tironeo proselitista de su figura de cara a las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias del segundo domingo de agosto. Llamó por teléfono a Scioli en medio de la catástrofe por las inundaciones en La Plata y le envió una carta de aliento a Lorenzetti en medio de la avanzada de la Casa Rosada para "democratizar" el Poder Judicial. Todos gestos que magnifican su impacto en pleno año electoral para la renovación legislativa que pondrá punto final, o volverá a instalar, una eventual reforma constitucional.

El clima de tensión entre el Poder Ejecutivo Nacional y la Corte Suprema rozó ayer niveles máximos. El cristinista Frente para la Victoria firmó en poco más de 60 minutos tres dictámenes, para sancionar la semana próxima en el recinto del Senado, el paquete de tres proyectos de ley enviados por la Presidente y que recortan fondos para el máximo tribunal. Además disponen la elección por voto popular de los integrantes del Consejo de la Magistratura, una medida que la episcopal Comisión de Justicia y Paz definió como una intromisión de la política en la Justicia. Ese trámite exprés del kirchnerismo en el Senado llegó al día siguiente de que Lorenzetti difundiera una carta que le envió Francisco dándole "ánimo" "ante las dificultades" en la administración de justicia. Además, el juez supremo había advertido que los magistrados tendrán la última palabra en cuanto a la legalidad del paquete de leyes enviado por el Poder Ejecutivo Nacional al Congreso.

Sin embargo, no todo será amor y paz el sábado de la próxima semana frente a la Catedral. Cristina de Kirchner y Macri se expondrán a la primera homilía de Poli quien hasta ahora realizó una sintética y única declaración de cara a su asunción: "Precisamente elegí por lema de mi episcopado una súplica, la que elevó Salomón y tanto agradó a Dios: ´Concédeme, Señor, un corazón que escuche...´ (1 Reyes 3:9)". Tanto la Presidente como el jefe de Gobierno porteño quedarán expuestos a un sermón donde podrían recibir un reproche público por las más de 60 víctimas mortales y los millonarios daños materiales padecidos en el último temporal.

Será un acto al aire libre para cumplir con el pedido de Francisco de sacar a la Iglesia a la calle. Fieles, militantes y damninificados convivirán en la Plaza de Mayo por primera vez con sus autoridades desde las inundaciones.

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