26 de noviembre 2015 - 00:00

Cristina pone el foco en jefatura del PJ

Jorge Capitanich
Jorge Capitanich
 Como émula de Néstor Kirchner, Cristina de Kirchner pretende repetir la hoja de ruta de su marido y se enfocó en planificar sus días de expresidente como jefa del PJ. Eso fue, justamente, lo que hizo Kirchner al dejar la presidencia en 2007 y convertirse en la máxima autoridad del partido, cargo que asumió en mayo de 2008.

El dato, que hace circular el cristinismo hard, expone una rareza porque presenta a Cristina con la intención de conducir al peronismo, incluso desde la institucionalidad del PJ, algo que no quiso hacer explícitamente a lo largo de los años que fue presidente, que primero pasó desapercibido porque a esos oficios se dedicaba Kirchner, pero luego quedó evidenciado al punto de que se negó a conducir a dirigentes que querían ser conducidos por ella.

Desde la derrota, ajustada, del 22-N, la Presidente anudó tres movimientos en esa dirección y hoy concretará otro. En primer lugar, el lunes se reunió con Daniel Scioli y Carlos Zannini, la fórmula del FpV que acumuló un 48,5% y les planteó la idea de avanzar hacia una reunificación del peronismo, proceso que va desde restablecer vínculo con Sergio Massa hasta suturar las heridas que generó el modo en que se manejó La Cámpora.

Ayer ejecutó el segundo movimiento: reunió a los diputados en la quinta de Olivos para agradecerles la colaboración y el respaldo, pero con la intención de alinear a todos los legisladores y trasmitirles la idea de que, aun fuera del poder, se enfocará en ser la jefa de la oposición. El libreto de la mesa colegiada que charló con Scioli y Zannini debería expresarse en el diseño de las autoridades del Congreso. Lo mismo plantea para hoy con los senadores. En las cámaras, el PJ clásico quiere quedarse con los presidentes de bloque y Cristina amaga con meterse en esa discusión. En paralelo, Scioli se reunió con gobernadores del PJ para agradecerles el apoyo durante la campaña, en particular para el balotaje.

Ayer hizo otro movimiento al firmar la última refinanciación de deuda con los gobernadores, justamente el universo del PJ donde genera disidencias y que acumula un intenso malestar contra el manejo que La Cámpora hizo de las boletas en los últimos años.

Ayer al mediodía sumó otra pieza a ese juego de antagonismos y posicionamientos cuando cuestionó a Mauricio Macri al atribuirle querer administrar el Gobierno como "si fuese una empresa". Cristina quiere ser la única interlocutora con Macri y para eso necesita anudar al peronismo para eliminar eventuales segundas ventanillas.

"Si nos dividimos, Macri nos come", avisan en Gobierno para apagar las disidencias internas que durante la campaña acumuló Cristina, a quien le atribuyen buena parte de la derrota del balotaje. Cerca avisan que la Presidente quiere motorizar una elección de autoridades en el PJ, para presentarse ella para ocupar ese lugar, idea que ayer dejó caer Carlos Kunkel. Se otorga un rol de peso, en esa variable, al chaqueño Jorge Capitanich, exjefe de Gabinete nacional que asumirá como intendente de Resistencia, y a quien proponer como armador operativo de un PJ bajo la conducción, al menos simbólica, de Cristina.

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