6 de septiembre 2010 - 00:00

Cristina premiará hoy a sindicalistas y gobernadores amigos

Guillermo Pereyra
Guillermo Pereyra
Río Negro - Cristina de Kirchner llegará hoy a la ciudad de Catriel, noroeste rionegrino y ex capital del petróleo en los años 70, para premiar a un aliado gremial que marcha de la mano del ascendente secretario general de la CGT, Hugo Moyano. Se trata de la inauguración de una moderna clínica -es la segunda de un conjunto de cuatro sanatorios por 30 millones de dólares, incluido un avión sanitario- del Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, cuyo «pope» Guillermo Pereyra fatigó estas planicies con movilizaciones a favor de su candidatura y fue el principal gestor de la alianza del neuquino Jorge Sapag con el matrimonio presidencial. La reactivación petrolera -la Legislatura rionegrina acaba de aprobar la renegociación de contratos hasta 2030- es el punto esencial de esta visita.

Precisamente, la Presidente estará con este mandatario y otros dos gobernadores amigos: el radical K Miguel Saiz, de Río Negro, y el peronista Oscar Jorge, de La Pampa. Pese al corto tiempo de la presencia magna -CFK llegará a las 12.30 y partirá dos horas después-, los patagónicos tratarán de hacerle llegar algunos alegatos de oído. Curiosamente, el primer entredicho importante -lo suavizó ampliamente el viernes- entre Sapag y la administración kirchnerista tiene que ver con la renuncia a los juicios que la Nación -vía Amado Boudou y Joaquín da Rocha, ministro de Economía y procurador del Tesoro, respectivamente- le reclama a la provincia si quiere ingresar en el Programa de Desendeudamiento.

Pese a estar encorsetado por la oposición interna y externa, el mandatario defendió su política de coordinación federal y busca una alternativa al proceso judicial cuyo resultado es incierto y está en manos de la Corte. Se trata de un reclamo por regalías petroleras y gasíferas mal liquidadas que fueron motorizadas por el Gobierno de su tío Felipe Sapag y se consolidó -después de la devaluación asimétrica de Duhalde- en los 4.700 millones de pesos.

Por el lado rionegrino, Saiz -definitivamente abandonada la idea re-reeleccionista- tratará de que Cristina de Kirchner le atienda el fuerte quebranto por el que atraviesa uno de sus principales recursos económicos: la fruticultura. Tanto pequeños y medianos productores como los integrados al empaque y a la comercialización que controlan las exportaciones se quejan de que en el bieño 2010/11 habrá un déficit de 300 millones de pesos. Saiz, que recibió a los primeros a mediados de semana, buscará un subsidio para atender los reclamos de un sector con fuerte incidencia electoral en la provincia. Si bien no irá por el cargo, busca ser el presidente del partido para controlar su sucesión afín a los K y evitar que por primera vez un peronista se quede con el poder en Río Negro: el kirchnerista de paladar negro Miguel Pichetto o el intendente de General Roca, Carlos Soria, quien no renuncia a sus lazos con Eduardo Duhalde, del que fue su ministro de Seguridad bonaerense y luego jefe de la SIDE. Todos estarán en el palco este mediodía en la meseta patagónica.

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