10 de febrero 2011 - 00:00

Críticas al FMI por no anticipar crisis financiera internacional

Contra las cuerdas. Dominique Strauss-Kahn reconoció que «la incapacidad del Fondo para prevenir la posibilidad de una crisis sistémica de forma precoz, aguda y eficaz es un hecho que nos debería hacer más humildes».
Contra las cuerdas. Dominique Strauss-Kahn reconoció que «la incapacidad del Fondo para prevenir la posibilidad de una crisis sistémica de forma precoz, aguda y eficaz es un hecho que nos debería hacer más humildes».
Washington - El FMI falló en detectar la crisis financiera, en parte porque estaba «demasiado influenciado» por las naciones ricas, informó ayer el departamento supervisor del propio organismo. La Oficina Independiente de Evaluación (IEO, por su sigla en inglés) también dijo que entre los economistas del Fondo predominaba la mentalidad de que era poco probable que las economías avanzadas fueran la chispa de una importante crisis financiera debido a su maestría en cuestiones monetarias y regulatorias.

«El FMI estuvo demasiado influido y en ocasiones (tuvo) pavor y respeto hacia la reputación y los conocimientos de las autoridades», dijo la IEO en el documento, que analiza el comportamiento de la institución entre 2004 y 2007. En ese período, el director gerente del organismo era el español Rodrigo Rato. El informe dice que los funcionarios del Fondo no se atrevían a retar a las economías avanzadas porque el FMI solo tenía un acceso limitado a datos bancarios y una comprensión menor de lo que estaba ocurriendo en algunos mercados financieros.

El documento cuestiona el hecho de que muchas economías desarrolladas fueron excluidas del «ejercicio de vulnerabilidad» diseñado para identificar a los países que podrían caer en una crisis, mientras que los países emergentes no lo fueron. Además, señala que el personal del Fondo estaba más cómodo prescribiendo políticas para los países emergentes, lo que respaldaría las quejas de China y otros países en vías de desarrollo de que la supervisión del FMI carecía de parcialidad.

Los funcionarios del Fondo solían estar de acuerdo con las opiniones de Estados Unidos, Reino Unido y otros países desarrollados acerca de que sus sistemas financieros eran más sólidos y resistentes a una crisis. «La opinión mayoritaria entre el personal del FMI -un grupo cohesionado de macroeconomistas- era que la disciplina de mercado y la autorregulación bastarían para evitar problemas graves en instituciones financieras», dijo la IEO.

Los laxos criterios a la hora de conceder préstamos en Estados Unidos impulsaron un boom en la vivienda cuyo hundimiento dejó una oleada de créditos malos en todo el mundo, desatando una crisis de crédito entre 2007 y 2009. El informe de la IEO dice que con frecuencia el personal del Fondo era presionado por las economías desarrolladas para alterar o rebajar el tono de sus informes, aunque no nombra a responsables. Sí destaca que no hubo «presiones explícitas» de Estados Unidos, el mayor socio del FMI. «En otras grandes economías avanzadas, sin embargo, el personal destacó que las autoridades tenían un enfoque de mano dura, ejerciendo una presión explícita para rebajar los mensajes críticos», agrega.

Un empleado que trabajó en una gran economía desarrollada dijo a la Oficina que «era duro dar mensajes difíciles a las autoridades, incluso aunque el equipo tuviera el análisis, las reuniones decisivas en realidad eran simplemente sesiones de negociación sobre el lenguaje». El documento también señala que, en muchos casos, los trabajadores del Fondo se censuraban porque creían que había límites a lo que pudieran decir de los países más grandes, incluso aunque no hubiera una presión directa. En algunos casos en los que se criticaban las políticas de un país, la dirección del FMI se alineaba con las autoridades del país en lugar de con las opiniones de su personal, añadió.

El informe recomienda cinco medidas para fomentar una mayor sinceridad en la vigilancia del FMI, como la participación de expertos externos en las reuniones de gestión y de su junta, así como reforzar incentivos para decirle la verdad al poder. Por su parte, el director general del Fondo, Dominique Strauss-Kahn, admitió ayer que la crisis mundial había hecho fracasar las previsiones económicas y financieras de la institución que encabeza, y prometió mejorar su elaboración. «La incapacidad del Fondo para prevenir la posibilidad de una crisis sistémica de forma precoz, aguda y eficaz es un hecho que nos debería hacer más humildes (y), que la institución reconoce con sinceridad y al que está lista para responder», reconoció Strauss-Kahn.

Agencias Reuters y AFP

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