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Crucero: ahora el capitán culpa a compañía naviera
Francesco Schettino
«La Costa estaba al corriente de la praxis recurrente de los saludos en todo el mundo y la reverencia frente al Giglio fue planificada y querida por la Costa antes de la partida de Civitavecchia por razones publicitarias», declaró Schettino en el interrogatorio a la jueza de Grosseto Valeria Montesarchi.
Cuando la jueza le preguntó si fue la primera vez que se acercaba al Giglio, Schettino respondió: «No, lo hice en el pasado también con la Costa Europa y otras naves». El capitán habló también de otra posible causa del saludo (dedicado al maitre del Concordia y al excomandante Mario Palombo): una especie de competición con otro comandante, Massimo Garbarino, que «hacía los saludos allí y yo le prometí -le envié un e-mail- que lo habría hecho en el verano sucesivo».
Schettino insiste en acusar a Costa Cruceros de haber planeado y ordenado la arriesgada maniobra que provocó el accidente. El capitán -que sigue bajo arresto domiciliario- declaró la semana pasada ante un tribunal que el viraje ante la isla de Giglio que encalló la nave fue «planeado y ordenado por Costa antes de que el barco partiera de Civitavecchia».
Según trascendió, Schettino afirmó a la jueza que maniobras similares a las que se registraron en el accidente se realizan siempre en las costas de Capri, Sorrento y en el mundo entero. Ante esta declaración, la fiscalía quiere interponer ahora un recurso y espera que los datos y conversaciones grabadas en la caja negra ratifiquen esos dichos.
Pero nada de esto será fácil porque Schettino aseguró ante el tribunal que desde hacía 15 días no funcionaba la grabación de conversaciones. «Pedimos a un técnico que solucionara el problema, pero no lo hizo», declaró.
Por otra parte, el comandante explicó que el atraso de más de una hora para hacer un llamado de advertencia a la vigilancia costera se debió a una medida de precaución. «Se debe actuar con seguridad, no quería enviar los pasajeros al mar ni provocar el pánico porque se podían causar muertes innecesarias», alegó.
En tanto, el presidente de Costa Cruceros, Pier Luigi Foschi, mantiene firme la acusación de culpabilidad contra Schettino y a su conducta «incomprensible», ya que «nunca había dado señales de abandono ni en el plano técnico ni en el humano».
Agencia ANSA


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