30 de diciembre 2010 - 00:00

Cruel despido en cuotas en cancillería

José Vitar
José Vitar
No había cambio tan esperado como la salida de Eduardo Sigal de una subsecretaría de Integración Económica Americana de la Cancillería. Lo había ordenado el propio Néstor Kirchner, pero con fecha postergada para amortiguar la crisis que produjo cuando firmó un cable en julio pasado recogiendo un relato sobre quejas empresarias por negocios con Venezuela. Si Kirchner -más compenetrado que otros en la necesidad de cierta alianza- viviera, quizá se hubiera prolongado más el purgatorio de Sigal, señalado por el Gobierno como un hombre equivocado que tuvo un gesto de baja lealtad con sus mandantes. Ese gesto, que nunca alguien explicó con claridad, le echó nafta al incendio del escándalo por las declaraciones en la Justicia del ex embajador Eduardo Sa-dous sobre una presunta embajada paralela apadrinada desde el ministerio de Julio de Vido.

Para algunos tuvo un exceso en el cumplimiento de su misión, sin prever que ese cable circulando por las oficinas de la Cancillería terminaría en los diarios, como ocurrió.

Otros creen que Sigal quiso producir un hecho que lo despegara del caso Venezuela contando algo que sabía y cuyo ocultamiento le podía producir algún reproche, hasta en la Justicia. Suele decir este ex funcionario «yo no tengo, como otros, dinero personal para pasarme los próximos diez años pagando abogados para defenderme en los tribunales».

Esa crisis se desinfló cuando el ex embajador explicó que le habían dicho que habían dicho y que el sólo contó eso. Cuando Sigal, queriéndolo o no, reactualizó esa novela, el Gobierno se erizó y le dictó sentencia de despido. Se produjo el martes, Día de los Inocentes -irónico consuelo para el despedido-, con Héctor Timerman fuera de Buenos Aires. Le avisaron, además, que el cambio es sólo de nombre, no de método ni de ideología: lo reemplazará otro hombre del Frente Grande, partido al que representó con este Gobierno y también en el de la Alianza UCR-Frepaso, el tucumano José Vitar.

Ex diputado


Vitar es uno de los hombres más cercanos a Chacho Álvarez, de cuya formación fue diputado nacional (lo secundó hasta hoy en su fundación). Pasó por el Ministerio de Desarrollo Social en la gestión de Marcos Makón, quien reemplazó en el Gobierno de la Alianza a Graciela Fernández Meijide. Con la llegad del kirchnerismo no tuvo la suerte de otros frenteamplistas y ex aliancistas de tener cargos, ni en Cancillería, que es una colonia de exiliados de la formación que gobernó entre 1999 y 2001. Trabajo con Álvarez en la secretaría de presidentes del Mercosur en Montevideo, estuvo en el PAMI durante la gestión de Graciela Ocaña y ahora estaba en un cargo de secretario de relaciones internacionales en la gobernación de José Alperovich en su provincia, Tucumán.

Dejá tu comentario