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Cuánto cuesta vivir en el país que no mide Moreno

El año 2008, según el INDEC, registró un aumento en precios de sólo el 7,2%, el más bajo en los últimos cuatro años. Pero a la hora de ir al supermercado, pagar las cuentas, concurrir al gimnasio, llevar a los chicos a una pileta para que se refresquen bajo el calor agobiante de la Ciudad, o ver una película en el cine, la plata no alcanza y es que todos los precios han sufrido aumentos en los últimos 12 meses.
Alquiler
Una familia de cuatro integrantes que vive en la zona de Caballito, en un departamento de 3 ambientes, ve reflejados los aumentos en el contrato de alquiler. En sólo un año sufrieron subas de más del 20%. También se acentúan los incrementos en las facturas que cada fin de mes deben pagar; expensas, luz y telefonía celular. Aquellos que tienen autos también sufren golpes en sus bolsillos, con subas en el seguro del 30%, cochera con incrementos de más del 25%, nafta por encima del 50% y todos los servicios necesarios para su mantenimiento.
Los fanáticos de fútbol también se ven perjudicados, ya que ir a la cancha costará un 25% más que el campeonato pasado. Pasando de $ 24 a $ 30 la entrada popular, una familia de 4 integrantes, gastará $ 120 sólo en una tarde, en la ubicación más económica del estadio.
Las estadísticas anuales oficiales registraron un aumento en alimentos de apenas un 5,6% durante todo el año pasado, mientras que los consumidores afirman que «todo está mucho más caro». Según un relevamiento en supermercados y almacenes, los alimentos sufrieron una suba de más del 30% superando ampliamente la cifra oficial. Las verduras, a pesar de ser alimentos estacionales, sufrieron en algunos casos subas de casi el 150%. Mientras que los alimentos de almacén se incrementaron en un 60%, como en el caso de los fideos. Los alimentos de primera necesidad, como la leche y el pan, registraron un aumento del 40% y del 45% respectivamente. El mayor reflejo de las subas está en la disminución de clientes en restoranes y la baja en salidas recreativas. Un grupo familiar tipo, a la hora de salir a comer, por el barrio de Caballito, puede gastar unos $ 200 en una cena con vino, cifra que no muchos están dispuestos a pagar o, por lo menos, no con la misma regularidad con la que solían hacerlo.
Además, los transportes públicos han sufrido importantes incrementos, que se vieron reflejados en la primera quincena de enero, con la suba de entre el 20% y el 25% en los boletos, mientras que viajar en taxi es una suerte que sólo algunos pocos pueden lograr.

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