- ámbito
- Edición Impresa
Cuatro años de cárcel a quien encubrió al valijero
Antes de emitir la sentencia, la jueza a cargo del juicio, Joan Lenard, dijo que había considerado las circunstancias del caso y entendía que el acusado no había viajado a Estados Unidos en calidad de espía. Sin embargo, señaló que había tenido en cuenta la acusación de los fiscales federales, quienes afirmaron que «Durán participó en presionar y convencer a Antonini Wilson de no decir nada sobre el origen y destino del dinero incautado en la Argentina y eso es una ofensa muy grave en Estados Unidos».
El abogado de Durán, Edward Shohat, había solicitado que lo condenaran a no más de tres años de prisión, con el argumento de que su cliente no actuó como espía y nunca intentó causar daño a los intereses nacionales de Estados Unidos. De hecho, la defensa anunció que apelará la decisión de Lenard.
Durán, un empresario de 41 años que ha hecho fortuna por sus negocios con el Gobierno de Chávez, fue el único de los cuatro imputados en la causa que se declaró inocente y no negoció con la Fiscalía de Miami para recibir una pena menor. La sentencia finalmente fue mucho más leve de lo que se esperaba, ya que el acusado afrontaba hasta 15 años de prisión. La decisión de la jueza Joan Lenard significa un gesto positivo hacia el Gobierno argentino, que desde la asunción de Barack Obama busca un acercamiento con Estados Unidos.
Se cerró así el juicio por el caso del valijero, que llegó a generar un conflicto diplomático entre la gestión de George W. Bush y los Kirchner, quienes acusaron al FBI de montar una operación en contra de su Gobierno. El caso comenzó cuando Guido Antonini Wilson, luego de ser descubierto intentando entrar sin declarar una valija en el Aeroparque Jorge Newbery en agosto de 2007, se refugió en Miami y comenzó a colaborar con la Fiscalía de esa ciudad. En sus declaraciones, el valijero imputaba a varios funcionarios de alto rango venezolanos y argentinos, como Claudio Uberti (acusado por presunto lavado de dinero por la Justicia argentina) y Diego Uzcátegui (refugiado en Venezuela).
Poco después fueron arrestados los venezolanos Durán, Moisés Maiónica, Carlos Kauffmann y el uruguayo Rodolfo Wanseele Paciello, acusados de actuar como agentes de Hugo Chávez para intentar cubrir el escándalo. Los últimos tres negociaron con la Fiscalía colaborar en la investigación a cambio de recibir penas más leves. Los testimonios de los tres arrepentidos sirvieron para condenar a su antiguo compañero, así como aportaron pruebas a las acusaciones del fiscal Thomas Mulvihill.

