- ámbito
- Edición Impresa
Cuba: gana fuerza el “capitalismo” pyme y desborda al régimen de Castro
Los «paladares», pequeños restoranes familiares, son una de las opciones preferidas de los cubanos que tratan de abrirse paso con una actividad empresarial. Las reformas iniciadas por el régimen castrista buscan suplir con un mayor mercado interno los despidos que prepara el Estado.
Con el plan de más de 300 reformas impulsadas por el presidente cubano Raúl Castro está surgiendo una nueva clase empresarial y, con ella, novedosas formas de pensar en un país que se resistió por años a los cambios económicos.
Cifras oficiales recientes indican que 310.000 cubanos trabajan legalmente por cuenta propia, y de ellos 221.000 recibieron sus licencias para ejercer como empleados privados desde octubre, cuando Castro anunció la expansión del sector.
La medida es parte de un plan de reformas que busca modernizar la debilitada economía cubana de estilo soviético, con miras a salvar el socialismo instalado tras la revolución de 1959.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, desestimó recientemente los cambios como limitados, pero en la isla situada a sólo 145 kilómetros de las costas estadounidenses muchos dieron la bienvenida al plan de reformas y creen que es el comienzo de otros cambios por venir.
Las reformas son «una oportunidad para los cubanos, son el comienzo», dijo Giselle Nicolás en su nuevo restorán La Galería, en el barrio Vedado de La Habana. «Creo que Cuba está cambiando para mejor», agregó.
En La Habana y en otras provincias del país no hay dudas de que el panorama económico está cambiando.
La gente está montando el negocio en sus puertas y aceras, donde venden desde alimentos hasta artículos para el hogar, y se ofrecen servicios de reparaciones que incluyen desde zapatos, teléfonos celulares hasta relojes.
Otros emprendedores ofrecen servicios de peluquería en garajes o caminan por los barrios vendiendo flores, pasteles o productos agrícolas. La prensa estatal informó esta semana que el Gobierno amplió a 1.000 los mercados para la venta libre de materiales de la construcción.
Una reunión reciente del Consejo de Ministros mostró preocupación por el número de emprendedores que están obstruyendo las aceras con sus puntos de venta, restando belleza a la arquitectura y diseño original de las ciudades.
La reunión sugirió que el Estado arrendaría a estas personas sitios que actualmente ocupan empresas o entidades estatales que no utilizan eficientemente sus espacios.
El Gobierno dijo que 49.000, o el 22% de las nuevas licencias para trabajo privado, se concedieron a vendedores de alimentos, provocando el auge de los restoranes privados conocidos como «paladares» y la competencia entre ellos.
Alejandro Robaina, dueño del restorán La Casa, uno de los más antiguos de La Habana, dijo que la apertura de negocios hace que ahora deba ofrecer nuevos servicios y promover su oferta en un país donde la publicidad es casi inexistente.
Desde enero, abrió un sitio web, un blog y una cuenta en Facebook para llegar a los pocos privilegiados que en Cuba tienen acceso a internet y llamar la atención de los visitantes.
Robaina ofrece a sus clientes regulares un descuento en las comidas y clases de cocina cubana a los turistas. En el blog hay una foto en la que aparecen él, su madre, el guitarrista de Led Zeppelin Jimmy Page y el actor británico Clive Owen.
Otras paladares están ofreciendo servicios las 24 horas, entregas a domicilio y una comida gratis a clientes que hayan consumido previamente 1.000 dólares.
«Siempre hay que estar un paso adelante para que la competencia no te alcance», dijo Robaina. «¡Que venga la competencia!».
Las reformas impulsadas por Castro también buscan infundir un nuevo pensamiento en las empresas estatales.
El Gobierno recientemente invitó a periodistas extranjeros a visitar empresas y sitios agrícolas de propiedad estatal en la provincia de Ciego de Ávila, en el centro de Cuba, donde los trabajadores están ganado según lo que producen y no como en el pasado, cuando los salarios eran fijos trabajaran o no.
«La cosa importante es que el que trabaja recibe los beneficios», dijo Jorge Félix Martín Iglesias, funcionario del Partido Comunista en la provincia de Ciego de Ávila a cargo de las labores agroalimentarias.
La mayoría dijo que ganaba el doble o el triple del salario mensual promedio equivalente a unos 20 dólares.
«Estoy trabajando seis días a la semana, pero estoy muy contenta», dijo una empleada agrícola mientras limpiaba vegetales recién cosechados.
Si las medidas pueden parecer vagamente capitalistas, vale recordar que en Cuba se mantiene el sistema comunista.
Nelson Blanco, jefe de una importante procesadora estatal agrícola y de alimentos, dijo que su salario mensual es equivalente a 40 dólares, inferior al que recibe la mayoría de sus trabajadores. Es justo, explicó el funcionario. «El obrero que haga más esfuerzo físico, más trabajo, es el que más gana. El que está en la tierra bajo el sol con su guataca. Estoy muy de acuerdo», agregó.
El Gobierno señaló que planea entregar 250.000 licencias para el trabajo por cuenta propia, pero la cifra podría subir.
Esta alternativa es necesaria para el plan del presidente Castro, quien aspira a reducir más de un millón de empleos estatales, equivalente al 20% de la fuerza laboral.
Está por ver si las reformas serán suficientes para mantener a flote el socialismo cubano, pero un psicólogo que pidió no ser identificado dijo que tuvieron un efecto positivo en la población.
«La gente estaba muerta. Ahora por lo menos están pensando, buscando ideas para negocios, aunque sean pequeños», opinó.
Opositores al Gobierno sostienen que el país necesita cambios económicos más profundos, junto con reformas políticas al sistema de partido único.
Pero los líderes cubanos hablaron poco sobre eventuales cambios políticos y, según Richard, un zapatero recién estrenado, no son necesarios.
«Al cubano le importa la fiesta, vestirse bien, disfrutar la vida. Al cubano no le importa la política o cosas como libertad de la prensa», dijo mientras reparaba unos zapatos.
Agencia Reuters


Dejá tu comentario