14 de mayo 2012 - 00:00

Cumbre europea por Grecia y España

José Manuel Barroso
José Manuel Barroso
Bruselas - Los problemas en Grecia para formar un Gobierno de coalición, que reavivaron los temores de que el país salga de la zona euro, y el saneamiento del sector financiero español acapararán hoy los debates de los ministros de Finanzas de la Unión Monetaria. Las negociaciones celebradas ayer entre los líderes de los principales partidos griegos para tratar de alcanzar un acuerdo de Gobierno fracasaron de nuevo, aumentando así los temores a nuevas elecciones que puedan llevar al país a la quiebra y a la salida de la eurozona. Si los partidos no se ponen de acuerdo antes de mañana, se convocará a nuevas elecciones para junio. Y esa perspectiva conduciría al país a la salida de la zona euro. Ya lo advirtió el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso: «Si los acuerdos no son respetados, esto significa que las condiciones no están reunidas para continuar con un país que no respete sus compromisos». El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang SchTMuble, también afirmó que la «zona euro puede soportar una salida» de Grecia.

Sobre todo que Grecia no es el único grave problema que tiene ante sí la zona euro y, en una pesadilla hecha realidad, ahora debe concentrarse en España, cuarta economía de la unión monetaria. El ministro de Finanzas español Luis de Guindos deberá «explicar su plan de reformas en el sector bancario» y «justificar la nacionalización parcial de Bankia», la mayor unión de cajas de ahorros y cuarto mayor banco del país, dijo una fuente europea. Tres de los cuatro principales bancos españoles (Santander, Caixabank y Bankia) anunciaron un aumento de sus provisiones en 2012, por un monto global de 9.500 millones de euros, tras la nueva reforma del sector anunciada el viernes por el Gobierno. Esta nueva reforma bancaria, la segunda en apenas cuatro meses, prevé un alza de las provisiones exigidas al sector para hacer frente a eventuales pérdidas de sus activos inmobiliarios, lo que representará un esfuerzo de 30.000 millones de euros (además de los 53.800 millones ya previstos). La reforma para sanear el sector bancario español, el más golpeado por la devaluación del mercado tras el estallido de la burbuja inmobiliaria en 2008, fue bien recibida por la Comisión Europea. «Doy la bienvenida a las medidas de la autoridades españolas», se congratuló el comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn.

Las entidades bancarias españolas cargan con una tenencia de 184.000 millones de euros (unos 238.000 millones de dólares) de activos inmobiliarios de valor incierto, que representan un 60% de su cartera. Esto provoca inquietud de los mercados sobre la salud de la economía española, especialmente después de una semana de datos demoledores.

Agencia EFE

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