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Cumbre hoy del FMI y Europa por Grecia
Carlos Burgueño - Enviado especial
Strauss-Kahn era proclive a una salida menos dolorosa y con un nivel de ajustes fiscales menos fuertes para Grecia y Portugal. Lipsky, de escuela ortodoxa, considera, por el contrario, que ambos mercados deben ejecutar nuevos y más importantes ajustes.
La salida fiscalista será seguramente la que gane terreno hoy en la capital belga. Curiosamente, en ambos casos, la solución parece calcada de lo que vivió la Argentina. En el caso heleno, el FMI ya adelantó que le pedirá nuevos ajustes fiscales. En el caso de Portugal, se trata de un «blindaje», similar al negociado en el Gobierno de Fernando de la Rúa a fines de 2000.
El caso más complicado es el griego. Según fuentes de la UE, este país necesita demostrar que podrá generar tanto capacidad de pago para su deuda como ingresos de divisas para afrontar un programa de crecimiento. Desde la UE ya se adelantó que sólo con un nuevo compromiso fiscal de una reducción del gasto heleno de más de 5.000 millones de euros anuales, se podrá avanzar en un nuevo plan de ayuda.
Según el FMI, Grecia podría reunir unos 50.000 millones de euros mediante la venta total o parcial de empresas públicas en los próximos cinco años. Aunque no públicamente, el Gobierno de Giorgios Papandreu ya aclaró a la UE que cualquiera de estas propuestas es política y socialmente inviable.
De aprobarse, sería el segundo paquete de ayuda a Grecia en los últimos 12 meses. En mayo del año pasado, la UE y el FMI aprobaron un plan de rescate de más de 110.000 millones de euros, el que, en su momento, aseguraba que Grecia no volvería a sufrir embates del mercado.
El caso portugués no es más simple. El punto principal por negociar es la tasa de interés del paquete de ayuda por unos 78.000 millones de euros que recibirá el portugués, que se ubicaría entre el 5,5% y el 6%. El viernes pasado desapareció la principal oposición a la aprobación de este blindaje. Finlandia, donde el Partido Auténtico (de tendencia nacionalista y ciertamente xenófobo) rompió la alianza oficialista al anunciar el Gobierno finlandés que aprobará un nuevo paquete de ayuda a Lisboa.
Irlanda también está en la agenda de la UE. Los ministros de Finanzas europeos anunciaron que tratarán hoy la petición de este país de reducir el interés que paga por su rescate, extremo al que se oponen Francia y Alemania, que condicionaron la disminución a una reducción del impuesto de sociedades. Para muchos, este programa fue la clave del «milagro» irlandés de la década pasada.
*Enviado Especial


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