24 de abril 2015 - 00:00

Cumbre Macri-Sanz en Córdoba reorganiza tropa

Mauricio Macri
Mauricio Macri
 Mauricio Macri y Ernesto Sanz usarán territorio cordobés hoy para lanzar a nivel nacional el acuerdo que bordaron durante casi un año y que oficializó la Convención radical de Gualeguaychú.

El viaje, convocado en realidad para el lanzamiento del acuerdo y la fórmula cordobesa Oscar Aguad-Héctor Baldassi para la gobernación (ver Ámbito Nacional) servirá en realidad para organizar la nacionalización definitiva de la sociedad entre PRO, la UCR y la Coalición Cívica, con todos los pasos que eso impone.

Hay varias ingenierías que Macri y Sanz deben coordinar y algunas se complican por la interna radical y los acuerdos que candidatos como Gerardo Morales en Jujuy, Luis Naidenoff en Formosa o José Cano en Tucumán cerraron también con Sergio Massa. Es el principal problema para hablar de una campaña nacional unificada para la presidencial.

La Pampa es el otro caso que generó ayer festejos: el radicalismo cerró la fórmula para la gobernación llevando a Francisco Torroba a la cabeza con Eduardo Pepa del PRO como vice y Carlos Mac Allister como senador (ver nota aparte).

El caso de La Pampa será testigo. Allí las boletas llevarán los candidatos de todo el frente. Es decir, a la PASO de agosto irán con Macri y Sanz en las boletas.

Allí el acuerdo sumaba al Frente Pampeano Cívico y Social, el Partido Socialista y el Partido del Frente y ayer sumó oficialmente al PRO.

Con ese modelo lanzado, queda pendiente de solución lo que sucederá en provincias como Jujuy, donde aún no se definió el desdoblamiento electoral, y seguramente Eduardo Fellner no lo decida nunca ya que la Casa Rosada presiona para que no lo haga, Allí Morales pretende ir a la PASO atado a cuanta boleta le garantice poder ganar la elección. Ese es el centro de las presiones que aún continúan adentro de la UCR. Es decir, no sólo la autorización, que existe y fue contemplada en la resolución de la Convención de Gualeguaychú, para cerrar acuerdos locales con el Frente Renovador, sino también el enganche final a varias fórmulas presidenciales. El tucumano Cano, que parecía calmado en los últimos tiempos, volvió a insistir esa semana con el problema.

Mientras se siguen acordando fórmulas comunes entre macristas y radicales, Macri y Sanz intentan solucionar encontronazos múltiples. Una de esas tareas pendientes en el grupo es la definición de la plataforma electoral.

Elisa Carrió ya tomó su decisión y armó plan de gobierno propio que presentará por su cuenta en formato de libro.

Los radicales también escriben por su lado, pero teniendo en cuenta que no haya cortocircuitos con el PRO. La cuestión allí son las diferencias entre apoyar algunas definiciones sobre estatizaciones.

La UCR, por ejemplo, insistirá en la necesidad de mantener con mayoría y control estatal a YPF. Allí no hay demasiados inconvenientes con el macrismo, pero sí en el capítulo de otras empresas públicas como Aerolíneas Argentinas o servicios estatizados por el kirchnerismo como AySA.

Es seguro que habrá más de un programa de Gobierno al menos para la competencia entre Macri, Sanz y Carrió en la PASO. Después de agosto, las sutilezas deberán ser más elaboradas dentro del grupo, una vez que el candidato presidencial único esté lanzado.

Para ese momento habrá otros puntos a definir: componente radical en el armado futuro de un gabinete y al participación de Carrió dentro del grupo.

Sanz, Macri y, sobre todo, los equipos que negociaron el acuerdo comenzarán a tirar líneas sobre esos temas; siguen reuniéndose semana tras semana, negociando cada acuerdo en provincias. Córdoba fue uno de los puntos más duros, atendiendo al peso del radicalismo local y la propia interna de la UCR que complicó el acuerdo.