Con toda la precariedad que es dable esperar, al seguir tramitando por una época de crisis, aparece un dato tan curioso como elogiable. La trilogía americana del sur, formada por Merval-Bovespa-IPSA es hasta ahora la gran figura mundial, por región. Con distintos matices, donde se destacan más los otros que el índice local, en estos primeros pasos de 2009 están rindiendo en sus índices de un 10% hacia arriba. Tasa de ganancia de un mes y poco más, para los diezmados seguidores de títulos privados de los tres países. El Dow Jones prosigue en negativo, dando tantos y rebotando de modo parcial. En Europa el signo negativo es una constante de todos los recintos. Y hay que irse mucho más lejos, hasta un mercado que no es materia habitual de cotejos -China- para hacerle competencia a esos indicadores australes, que están dando la gran nota. Lo que poseen en común es que no representan a mercados líderes, deben vivir bajo la influencia exterior, si bien a Brasil la declararon como «grado de inversión» y a Chile se la continúa respetando como -posiblemente- la economía más pareja y seria de Sudamérica. Sobre nuestro Merval, lo veníamos mencionando en estos días pasados, no queda otra que discriminar para poder tener cierta visión realista y no caer en triunfalismos. La presencia del «tanque» Tenaris resolvió, por sí mismo, la densidad de suba -y de negocios- en los inicios de febrero. Lo conseguido por el Merval en la pasada semana se dio, en gran parte, a la actuación de una especie que hizo ruido sostenido, e influyente, en este tramo.
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De todas formas, hay una separación entre lo que están diciendo los números y la «sensación térmica» que producen, sobre ánimos que vienen muy golpeados desde hace tiempo. No se percibe que exista optimismo instalado en la grey bursátil, por un trayecto que se mostró más benigno. Y si se echa la vista atrás, los números simples y elocuentes llegan a vocear que, a partir de octubre, el mes más terrible en muchos años, el mercado accionario dejó de caer. Se empezó a amesetar en noviembre, con leve baja, tuvo buen repunte en diciembre y casi un 9%. Pasó por enero de 2009 luchando por una utilidad, que al final quedó en blanco. Y encaró febrero dejando beneficios en sus primeros encuentros. El que viene montado en acciones desde bastante tiempo seguirá con una herida profunda, a la que costará sanar, en lapso prolongado. Pero, los ingresados a fines de octubre están pudiendo contar con una cierta levantada, aunque el contexto siguió siendo nulo. Dos caras, dos destinos, una esperanza.
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