26 de marzo 2009 - 00:00

Cupones Bursátiles

Hasta la rueda del lunes, donde se dio el retumbar de parches en los mercados, el listado de Bolsas relacionadas eran como hortalizas dentro de una ensaladera. Allí estaba el Merval, con más del 4% de suba en el año. Seguido por el Bovespa, que trepaba mucho más: un 13%. Pero, de inmediato se mezclaba una nota amarga: el Mexbol, con caída del 9%. Compensado por el IPSA chileno y con su avance del 7% en este trimestre. Que se veía condimentado por la fuerte merma del Dow Jones y su 11,4% (a pesar del sensacional rebote del lunes). Después, toda la línea europea cayendo en fila india, entre un 9% y hasta el 14% de Madrid. Solamente China se volvía a colocar por fuera del marco general, mostrando su fastuoso 27% de ganancia en medio de tantos heridos y contusos de los mercados bursátiles.

Una verdadera ensaladera, que supo mostrar juego asociado el lunes y con la explosión de un día en Wall Street. Pero que ya el martes volvía a decaer en la tensión y con Buenos Aires dentro de la cueva de su feriado. La única expresión y consigna válida para el inversor sigue siendo todavía: «no confiar». Los fuegos artificiales de una, o algunas ruedas, de notables colores y efectos alcistas, no constituyen aún la meseta de tierra firme. Y mucho menos la palanca bien a la mano, para salirse del pozo. «Los banqueros aplauden intervención estatal...». Este fue título de una nota de Clarín del martes, que si no se tratara de problema tan serio sería para reírse con ganas. Además, el informe completaba con una reunión en su foro de Texas, donde los banqueros allí en sesiones «coincidieron en que hay que salvar a los bancos». Buena muestra de lo que ha traído consigo la crisis, además de deterioro económico y donde los «pares» concluyen, entre sí, acerca de lo que debe hacerse. Mientras, seguramente, se restriegan las manos y plantean nuevos negocios venideros...
Paul Krugman, el más mediático de los economistas modernos lanzó su opinión sobre el plan que aplauden los banqueros: una salida decepcionante, que no va a funcionar. Con lo cual, la ensaladera de índices tiene su correlato en otra, que es el concierto de opiniones y donde personajes de mucho peso se retan a duelo para ver quién se quedará con el trofeo de haber acertado. Los chinos, y su forma de llevar adelante lo que se denomina un «capitalismo autoritario», simplemente miran y se dedican a seguir comprando bonos americanos.

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