15 de julio 2009 - 00:00

Cupones Bursátiles

... Pucha, que nos tienen a los saltos los problemas del presente. Que si la crisis global, o la epidemia de gripe, que un insólito fin de semana largo por un asueto inesperado. El asunto es que el pasado viernes 10 de julio se cumplió un nuevo aniversario de la fundación de nuestra Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Y pasó como un fantasma, sin recordatorios. Envuelto su día de festejo entre asueto, estornudos y barbijos. Hasta a nosotros -amantes de la historia de nuestro mercado- se nos fue de largo. Podríamos mentir (hay tantas mentiras dando vuelta, que una más...), pero preferimos decirle al lector la verdad. Esta columna de homenaje tendría que haber saldo el viernes 10, pero se nos pasó de largo. Y una buena amiga nos llamó, extrañada por el olvido.

Como siempre es mejor enmendar, reconociendo la falla, antes que hacerse el tonto, felicitamos a la Bolsa de Comercio, por sus 155 años, deseándole un porvenir mejor que el presente. Y que se asemeje más a su pasado. Dicho esto, en función de lo que representó para la economía y las finanzas y el modo en que se la ha venido ignorando desde hace un buen tiempo.

Si bien en tal sentido nunca como en estos años recientes los gobernantes la han degradado. Al margen de que toda operatoria oficial la armen por un sendero paralelo, extrabursátil, le han hecho sentir el peor de los castigos. El desaire, la indiferencia, negando la tradicional presencia de las autoridades a las ceremonias de homenaje a la entidad. Como lo fue siempre, en esta fecha la reunión de los asociados de la entidad. Festejando en la nave del viejo recinto de Sarmiento y 25 de Mayo.

Nuestra Bolsa ha perdurado por un siglo y medio, desde aquel 10 de julio de 1854, aunque sus raíces están desde mucho antes y con el primer bosquejo de mercado intentado en la «Bolsa Mercantil», de Rivadavia, en 1823. Ha visto todo, entre sus paredes está la historia misma de nuestro país. Ha sabido de momentos de gloria y expansión, como también soportado épocas de viles ataques al sistema.

Habrá de seguir haciendo historia, aunque obtusos funcionarios de turno -como ahora- no tengan ni idea de las funciones vitales que cumple una Bolsa dentro del mercado de capitales. Llegará el momento en que algunos, con poder, vuelvan a reparar en ello. Y la Bolsa volverá. Otros no volverán...