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CUPONES BURSÁTILES
Adjudicar simplemente a rumores sobre la permanencia de Amado Boudou los desniveles que se produjeron, como se intentó argumentar en diversos medios, es aumentar la importancia de un solo personaje para disimular los verdaderos problemas de fondo que nos acechan. Cómo conseguir el financiamiento que hace falta. Cómo detener una fuga de capital hacia los dólares. Cómo lograr que la gente se quede en los depósitos cuando sabe de antemano que no desquitará ni la mitad de la inflación prevista. He ahí algunas variables solamente, entre varias otras, más importantes que la vigencia de un funcionario de alas recortadas y sin ningún peso específico en la conducción real de la problemática.
Afuera tampoco lucen bien las condiciones, con la moda que ha dejado la crisis de gobernantes que hacen arreglos subterráneos con bancas de inversión, que dibujan las cuentas y falsean los índices. En tal caso, hemos sido «país pionero» y ahora solamente resultamos uno más en la comunidad de los que prenden fuego a los prestigios y juegan como fulleros.
Mientras llegan noticias de ese tipo, todos los días, por aquí todavía se suspira por el manoseado «canje», que aparecía como el hacedor de todas las soluciones. Hora de preguntarse si con todos los sainetes que se han montado en torno de las reservas y del predomino político en el Congreso todavía quedarán candidatos a tomar un «canje» montado sobre tamaño pantano nacional.
Nuestros viejos sucesos, más los de Europa en estos momentos, son capaces de formar un escenario espantando al capital y haciéndolo mucho más atento y vigilante sobre las posiciones donde arriesgarse, sea riesgo privado o riesgo soberano.
Febrero se está yendo con mercados defensivos y con la languidez de negocios que se contraen, el modo en que se manifiesta toda la desconfianza que está abarcando a la clase inversora e, inclusive, a la simple especuladora.
Sin que se observe nítidamente en superficie, es probable que estemos en uno
de los trasfondos más delicados desde que todo el mundo explotó hace un tiempo. Y es preocupante.

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