28 de junio 2011 - 00:00

Cupones bursátiles

Nos llevamos la sorpresa, al revisar -como lo hacemos con cierta periodicidad- la «tecla» del campeonato bursátil 2011, de ver que en la extensa lista de anotados y de todas las regiones, solamente una Bolsa quedaba con signo positivo al llegar a mitad de ejercicio.

Es la de Estados Unidos, el Dow Jones, que a pesar de venir perdiendo viento todavía conserva alrededor de un 3% favorable, a la rueda del viernes. Venía muy levemente acompañada por la Bolsa de Madrid, pero reciente baja, la pasa al lado negativo también.

«Todo el mundo en el riel» -diría Discépolo- sin importar calibre de mercado, o región a la que pertenece. El año se ha ido emparejando hacia abajo y si bien los de la región sudamericana ya venían mostrando pérdidas, ahora se les han sumado los europeos y los asiáticos.

Brasil

Lo peor de todo pasa por el recinto brasileño, donde el Bovespa acusa un 12% de retroceso en casi seis meses y enhebrando con un trayecto pésimo de 2010, donde había quedado afuera de un curso, donde muchos salían favorecidos. Habría que buscarlo, como motivo, por la problemática inflacionaria que se plantean allá. Y las permanentes medidas que colocan el capital, especialmente al extranjero, como para espantar a las inversiones del país vecino. El índice de México, con caída del 8,4%, le sigue en la comezón de 2011. Después el medidor japonés, el Nikkei, que acumula más de un 6% de rebaje: pero, con graves causas a la vista y -en tal sentido- resistiendo -más que bien- en su descender. Nuestro Merval se sitúa entre los que más están sufriendo el retroceso, llevando casi seis meses de actuación y teniendo que asumir en torno al 7% de comezón entre los principales papeles, ponderados en el índice mayor.

Si bien no parecen aflorar expectativas de cambio en lo inmediato, en un mundo que discute soluciones supuestas y no consigue dar con fórmulas eficaces. También se abre el camino para que las acciones vayan tomando cierto centro de la escena. Hay mucho potencial, a la espera de algunas buenas nuevas, verdaderas, que serán aprovechadas con toda intensidad en los principales centros. Y en lo local, el destino pasa por plegarse al resto, pudiendo elegir cierta cartera eficaz entre plazas que gozan de varias condiciones. No todas. Quede claro.

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